25 de julio de 2018

Myanmar - Bagan - Old Bagan - Puerta de Tharaba - Myoe Taung Kyaung

Ladrillo y madera

Muy cerca de Ananda Patho se encuentra la entrada oriental de la antigua ciudad amurallada de Bagan, la puerta de Tharaba, la única que queda en pie de la muralla levantada en el siglo IX por el rey Pyinbya de las doce puertas que existían. Mucho cuidado con los motoristas que se paran alegremente para sacar la foto, menos mal que las velocidades de los vehículos, de dos o cuatro ruedas, no son grandes y da tiempo a esquivarse los unos, los otros y los peatones. 


Nosotros decidimos bajarnos del coche y hacer las fotos más tranquilos, y así también vemos parte de la muralla. 


La puerta está custodiada por dos hermanos nat situados en una garita a cada lado; estos nat son muy venerados en la ciudad, y en general los espíritus nat lo son en todo el país, y de ellos aprenderemos algo más en el monte Popa.


A la izquierda está situado el hombre y a la derecha la mujer (aunque yo los tengo situados en mis notas al revés, pero vistas las fotografías no me parece así). Cuando los hermanos eran humanos murieron en un incendio, y por eso al convertirse en nats los devotos les ofrendan agua y flores en lugar de velas o incienso. 



Cruzamos la puerta andando, y nos recuerda a la puerta que cruzamos en Inwa, la puerta Gaung Say Daga, aunque en esta ocasión lo hicimos en una carreta tirada por un caballo. 


Entramos de forma efectiva en la localidad de Old Bagan, pueblo que creció durante la década de 1970 dentro de la zona amurallada, que fue obligado a trasladarse antes de las elecciones de mayo de 1990, avisando el gobierno a sus residentes con solo una semana de antelación a su nueva ubicación, New Bagan, pasando junto a la que la reconstrucción del antiguo palacio real, del mismo estilo que la realizada en el palacio de Mandalay de Mandalay y en el palacio de Bago


En esta zona hay varios hoteles, que sopesé por su relativa cercanía a muchos monumentos, lo que facilitaría su acceso a ellos, y sobre todo el poder contemplarlos por la noche iluminados, pero finalmente desistí y acepté el Aureum Palace Resort, de lo que no me arrepiento, porque tuvimos vistas de templos (menores pero no desmerecían) y además la posibilidad de subir a la torre de observación Nam Myint, que posiblemente no hubiéramos hecho condicionados por su situación y fealdad (todo no se puede tener).

Myo decide hacer otra parada sorpresa, en un monumento que no estaba en la relación, Myoe Taung Kyaung, un pequeño monasterio  construido con madera de teca. 



Accedemos a su terraza y admiramos su preciosa decoración de madera tallada, que corresponde al periodo precolonial Kone Baung. 

 




Su interior es algo oscuro, y en él destacan las puertas que parecen ventanas, con figuras de madera tallada, y también había una reproducción de un ciervo (no de taxidermia) que no sabemos su significado (no hicimos fotografía porque fue demasiado llamativo y contraproducente). 




La visita a este pequeño monasterio ha resultado interesante, además los trabajos de tallado de madera siempre gustan e impresionan. 

Localización de la puerta Tharaba:

 
 Localización de Myoe Taung Kyaung:


 

23 de julio de 2018

Myanmar - Bagan - Old Bagan - Ananda Pahto

La más bella, la más grande, la más dorada, la más sabia…la más

Al lado de Ananda Ok Kyaung se encuentra Ananda Pahto, templo del que ya vemos su dorado sikhara, que dada su altura es visible desde muchos puntos de Bagan. Ananda significa “bello” y simboliza la sabiduría infinita (ananta panna) de Buda. Ananda también deriva del Venerable Ananda, primo hermano de Buda. 


El templo tiene  cuatro entradas -lo normal-, nosotros accedemos por la puerta norte, que no es la principal, pero sí la más cercana al lugar donde el chófer puede dejar el coche. El típico pasillo en el que suceden los puestos de venta, predominando los artículos lacados, conduce al templo. 

Es curioso porque el pasillo se corta, no entra directamente en la explanada del templo como siempre, sino que hay un pequeño espacio de separación entre ambas construcciones -la del pasillo y la del templo propiamente dicho-, aunque por supuesto desde aquí se accede a la amplia explanada alrededor. El templo o santuario es una gran estructura cuadrada, con el añadido en los cuatro puntos cardinales de una estructura a modo de recibidor, donde se encuentra la puerta. 


El templo fue ordenado construir por el rey Kyanzittha tras la visita que recibió de ocho monjes de la India, al estilo del templo-cueva de los que hay en la montaña de Nandamula en el Himalaya. Su construcción, entre 1090 y 1105, corresponde al fin del estilo del periodo temprano y el comienzo del periodo medio.

La leyenda cuenta que el rey ordenó ejecutar al arquitecto al terminar la obra, para asegurarse que no construyera nada parecido; y que además ordenó enterrar a un niño vivo en su interior para que se convirtiera en un nat guardián. Ananda Patho sufrió importantes daños durante el terremoto de 1975.

A cada lado de la puerta hay un guardián, y en la esquina del templo, un chinthe


En el interior del templo hay dos pasillos concéntricos, uno exterior y uno interior; pasillos que comunican los cuatro santuarios situados en los puntos cardinales, con una imagen de Buda en cada uno de ellos, que miden 9,5 m y están realizadas en madera de teca, aunque parecen de bronce o de metal. En las bóvedas de los pasillos o en algunas de sus paredes se conservan bonitos murales con escenas de la vida en Bagan.

Al fondo el primer santuario, el del norte, tras pasar un arco abovedado que custodian dos guardianes cuyas manos son extremadamente grandes. 



El nombre de este Buda es Kakusandha, cuyas manos están en la posición de mudra dhammachkka. Todo a su alrededor brilla, y por si fuera poco le han añadido en la parte inferior unas bombillas de colores que recuerdan a las ferias (en Myanmar todo recuerda de una manera u otra a las fiestas, ferias, parque de atracciones o similares). 



Recorremos el pasillo interior, con un techo de gran altura, y en cuyas paredes hay infinidad de hornacinas, con imágenes de Buda en ellas. Da la sensación de ser más palacio que santuario. 




Llegamos al altar del santuario este, donde se sitúa la imagen de Buda Konagamana, que es del estilo Konbaung o Mandalay, pero que no es la original, ya que esta se perdió durante un incendio en la década de 1600. Su posición  es de brazos extendidos a ambos lados del cuerpo y con una posición de mudra en sus manos que no se suele ver en las esculturas budistas tradicionales; además en su mano derecha sostiene una pequeña esfera entre sus dedos pulgar y corazón, que posiblemente representa a Buda ofreciendo enseñanzas budistas, como curación del sufrimiento. 


Continuamos el recorrido, y en la fotografía podéis ver el laberinto de pasillos, que además tienen diferentes alturas. 


Llegamos al santuario sur, donde está la imagen del Buda Kassapa, que sí es original, y que al igual que la imagen del norte tiene sus manos en la posición de mudra dhammachkka. 



En este santuario nos llaman la atención dos pequeñas imágenes cubiertas de láminas de pan de oro, que llevan el camino del Buda Mahamuni de Mandalay o de los budas deformados de Phaung Daw Oo Paya en el lago Inle, porque están deformadas de tantas capas que les van colocando. 



Recorremos el siguiente tramo de pasillo para llegar al último santuario, el del oeste, con una imagen de Buda del estilo Konbaung o Mandalay, ya que al igual que la situada al este la original tuvo que ser reemplazada tras ser destruida durante el incendio en la década de 1600. La imagen representa al Buda Gautama, y sus manos están extendidas con la posición del mudra abhaya, en señal de no tener miedo. 


Recorriendo el último tramo de pasillo volvemos al santuario del norte, desde donde salimos al exterior y ahora sí intentamos dar una vuelta por la explanada que bordea el templo, pero ¡ah sol justiciero!, el suelo arde, y ni de puntillas ni de talones, tendríamos que tener alas para volar ya que nuestros pies no son capaces de soportar el dolor, así que hacemos lo que podemos, que no es mucho desafortunadamente, por lo que vamos buscando la poca sombra que encontramos junto al edificio, hasta que este no da ninguna. 



La base de la construcción está decorada con 554 baldosas vidriadas, en las que hay grabadas escenas del Jataka, de la vida de Buda, y es la mayor colección de estas placas que hay en Bagan. También hay baldosas vidriadas en las terrazas superiores del edificio, a las que no se puede subir, así que se intuyen desde abajo. 



En el exterior por supuesto hay campanas para pedir los deseos y mostrar la devoción. 


Parece que al santuario hace poco le han realizado una limpieza, porque luce sin ningún atisbo de manchas negras en su fachada, y aunque tampoco tiene el estuco blanco que le haría parecer como un “templo en la nieve”, que era lo que quería el rey Kyanzittha a imitación de los templos del Himalaya, realmente impresiona el tamaño y el detalle de su decoración. No en vano Ananda Pahto es considerado uno de los templos más bellos de Bagan, además de ser uno de los más grandes, mejor conservados y más venerados. 



Cada uno de los lados del cuadrado central mide 53 m, teniendo la estructura forma de cruz griega (el cubo central y las puertas separadas lo conforman). 


El sikhara central tiene forma de mazorca de maíz, mide 52 m, tiene cinco nichos en los que hay una imagen de Buda, es dorado y con este sol  es de un brillante total. 


No podemos terminar la vuelta al edificio, terminamos reponiendo nuestros ardientes pies bajo la sombra de un árbol y en conversación con una pareja de españoles, que aparte de contemplar la belleza del monumento están haciendo lo propio con sus pies.

Ananda Patho es grande, es magnífico, es blanco, es reluciente, está muy rehabilitado y cuidado; merece la pena visitarle porque impresiona y por eso es uno de los más transitados. 

Su localización:

20 de julio de 2018

Myanmar - Bagan - Old Bagan - Ananda Ok Kyaung

Monasterio en peligro

Desde Khe Minga Temple continuamos en coche la ruta planificada, y en el camino vemos más construcciones, es imposible parar en todas; pero una de ellas destaca por unas simpáticas esculturas de guardianes en su exterior y por elefantes en los arcos de la base de la estupa, que tuve suerte de medio capturar con la cámara. 




Nos acercamos a la localidad de Old Bagan y los puestos de venta de todo tipo de artículos comienzan a ser más numerosos; ya que es una zona donde se concentran importantes monumentos, por lo que hay más visitantes.



Paramos en el destartalado Ananda Ok Kyaung, construido en 1137, cuyo nombre significa “monasterio de ladrillo de Ananda”. Parece que el último terremoto de 2016 le ha afectado, incluso es posible que se hayan sumado daños a los ya importantes sufridos durante el terremoto de 1975. En las escaleras de acceso unos guardianes intentan aguantar los envites del tiempo y las desgracias naturales. 




Se sube a la primera terraza, que rodea el edificio, y podemos ver sus daños en la barandilla y en los muros del monasterio; aún así, el conjunto resulta precioso, tiene algo muy especial. 



Sobre las puertas de entrada hay dibujos grabados en la piedra.




El guardián del templo (al que llaman keymaster en las guías) nos abre las puertas para visitar su interior, donde vemos unos preciosos murales de colores rojo y verde principalmente, datados en el siglo XVIII; en ellos se reflejan escenas cotidianas de vida, con muchas personas y rostros. Por supuesto no se pueden hacer fotografías para preservarlos, ya que el interior es bastante oscuro y el guardián o Myo iluminan las pinturas con una bombilla unida a un largo cable de electricidad. Intentamos encontrar en las pinturas a Kublai Khan, que en teoría está pintado, pero no fuimos capaces de hacerlo y no preguntamos al keymaster por él; lo que no falta preguntar por supuesto es por las imágenes de Buda, aunque creo que tampoco hay demasiadas. Desde el exterior no intentamos asomarnos por ninguna ventana para tener una imagen física y no de memoria, como hicimos en Upali Thein

Las construcciones pequeñas están llenas de encanto y van ganando nuestro corazón, y este es un monasterio a visitar por sus tesoros murales, os van a sorprender y gustar a partes iguales.