25 de septiembre de 2011

Australia - Sydney - Martin Place - Martin Place Shopping Circle - Commonwealth Bank of Australia - Henry York Building - The Colonial Mutual Life Assurance Society Ltd - Bank of Australia - General Post Office - Cenotafio Martin Place - AWA Tower - Chifley Tower - Former Grace Building


El lugar de Martin (traducción muy  literal y lateral)

Por George St, Pitt St, Castlereagh St o Elizabeth St se llega a la peatonal Martin Place, calle de 1891 que fue convertida en peatonal en 1971, con un importante ajetreo empresarial. La calle va desde Macquarie St, a la altura del Sydney Hospital, hasta George St. 


Por supuesto aparte de la propia calle, hay edificios que llaman nuestra atención. 

En el pequeño tramo de Martin Place entre Elizabeth St y Castlereagh St hay un centro comercial subterráneo, Martin Place Shopping Circle, con una entrada circular haciendo honor a su nombre. 


En este mismo tramo y entre estas mismas calles, el Commonwealth Bank of Australia, construido en estilo Beaux Arts en 1928. 


En el siguiente tramo de Martin Place, entre Castlereagh y Pitt St a la derecha se encuentra el edificio de Henry Davis York en estilo art déco de entreguerras, que por sus letras en la torre superior en su origen fue un centro MLC, a su rascacielos actual se puede entrar justo enfrente, por una plaza por la que se entra al tiempo en el centro comercial subterráneo. Todo interrelacionado. Aquí se situaba una escultura pero donde tenía que estar no estaba, allí no lo sabíamos, se la han llevado a una calle cercana Spring St. También hay una fuente, que ahora me entero que fue utilizada en el rodaje de Matrix, pero está rodeada por un espectáculo con globos y mucha gente alrededor.


Si miramos hacia Castlereagh St podemos pensar que estamos en los alrededores de Wall St, no con sus impresionantes rascacielos que parece que nos romperán el cuello al mirarlos, pero en una escala menor y no por ello menos agradable a nuestros ojos. 


Cruzando Pitt St, en la esquina derecha de Martin Place con Pitt St el edificio que correspondería, escribo en pasado porque sus letras están borrosas, a The Colonial Mutual Life Assurance Society Ltd. 


En la esquina izquierda de Martin Place con Pitt St, antes de cruzar esta, un edificio, el Bank of Australia (creo que sin Commonwealth),  con el escudo australiano adornando su fachada, con un canguro y un emú (un ave no voladora, parecida a un avestruz).


Al final de Martin Place, en su cruce con George St, el grandioso edificio de la General Post Office, construido en 1866 en estilo renacentista, considerada la mejor obra de su arquitecto, James Barnet. 


La torre, que está sobre la estatua de la Reina Victoria, fue bajada durante la Segunda Guerra Mundial por la amenaza de ataques aéreos, ya no solo por el posible derrumbamiento de la torre, sino por la probable destrucción del poste de teléfono que se situaba al lado. 



En su fachada destaca el gran escudo del imperio británico, con los ya conocidos león y unicornio en la fachada de la Customs House.


La parte baja está recorrida por una arcada con columnas sobre la que se pueden ver paneles representando diversos temas: telégrafo, literatura y prensa, profesiones, comercio y minería, agricultura, actividades pastorales, ciencia, arte, banca y correos. Viendo el panel de la foto podría ser a la izquierda profesiones (por el marinero que no tiene nada que ver con el señor trajeado) y ciencia (por el telescopio que se intuye detrás). 


En este último tramo de Martin Place en el centro se erige un cenotafio en honor a los soldados caídos en la Primera Guerra Mundial, inaugurado en 1929, que se ha ampliado a las  guerras en las que ha participado Australia, y en el que nunca faltan flores.


Cada Anzac Day, el 25 de abril, al amanecer acuden los soldados para depositar flores y realizar una marcha. 


Subiendo por George St, desde su cruce con Wynward St por la noche una figura iluminada atrae nuestros ojos, ¿estamos en París?. Es la AWA Tower, construida en 1939, con una estación de radio sobre un edificio de 15 pisos que nuevamente nos la volvemos a encontrar en Matrix (esta película necesita un repaso y las localizaciones de Sydney otro). 


El juego de reflejos de los edificios nos trae recuerdos de nuestra querida New York, y es que allí donde vamos la echamos en falta o sencillamente la recordamos con cariño. El pasado reflejado en el presente. 


Esta es una de las asignaturas pendientes que nos hemos dejado en Sydney, sus modernos edificios, no porque no los hayamos visto en nuestros paseos, sino porque no los teníamos registrados, con lo que no los hemos buscado ex profeso y no los hemos fotografiado como se merecen. 

El edificio que sí tenemos en la lista se encuentra en Chifley Square. 


Donde se encuentra el homónimo Chifley Tower, construido en 1992 con 243 m de altura, con un centro comercial en varios de sus pisos, al que entramos por necesidades fisiológicas imperiosas. 


En su plaza, como dando la bienvenida una escultura de una figura humeante. Mr.Chifley, Ben Chifley, ex primer ministro australiano. 


En este juego de comparaciones Sydney-New York un edificio que de nuevo nos evoca a la segunda ciudad aunque el modelo original del que copian se encuentra en Chicago. En el cruce de York St con King St, de camino a nuestro nuevo punto a visitar, el Former Grace Building, construido en 1930 y que desde 1997 aloja un hotel.  


Sydney nos ha cautivado y no creo que haga falta explicarlo mucho. Nos hemos rendido completamente ante la ciudad, si hasta el momento su historia, su Jardín Botánico, su bahía, sus vistas, sus edificios emblemáticos nos habían ido ganando poco a poco, con esta visión de una maqueta de NY en Sydney ya nos ganado por completo y me planteo incluso si la llega a desbancar en mi (nuestro) corazón, no por una cuestión de belleza simplemente, creo que el hecho de que sea tan fácilmente abarcable (las zonas más céntricas por supuesto, no toda la ciudad) la hace más cercana. 

NY está sacando partido con sus increíbles esplanades, pero es que el color de sus aguas con el azul infinito, en tonalidades cambiantes de la bahía de Sydney, con sus islas y cabos salpicados de verde, no tiene parangón, solo lo podríamos encontrar en Estocolmo, pero aquí su arquitectura no es tan completa como lo es en Sydney. 

Lo bueno y lo malo de NY es que no es armónica, se cambia de una zona a otra en unos pasos, y Sydney me ha parecido que es mucho más continua. 

21 de septiembre de 2011

Australia - Sydney - State Theatre - Queen Victoria Building - Sydney Town Hall - St Andrew's Cathedral - Great Synagogue - Culwulla Chambers - MLC Centre - St James Church - Strand Arcade


En el centro bullicioso de la ciudad


No muy lejos de la Sydney Tower se encuentra el State Theatre (49 Market St), construido en 1920, fue calificado como el mayor teatro del Imperio (ahí queda eso, del imperio nada más y nada menos), tanto por el número de asientos como por su decoración interior (al que no tenemos acceso y en el que destaca su vestíbulo). Es la sede del Sydney Film Festival. Sólo podemos ver su entrada, que es ya lo suficientemente bonita y espectacular, aunque ciertamente algo recargada. 


Entre Market St y Druit St (entrada por ambas calles) se sitúa el Queen Victoria Building (455 George St), un precioso edificio construido en piedra arenisca en 1898 por George McRae para conmemorar el cincuentenario de la Reina Victoria, destinado a albergar el mercado municipal de fruta y verdura. Por fuera, aparte de su gran tamaño y arcadas, destacan sus cúpulas de cobre. 


A la entrada de Druitt St nos recibe la Reina Victoria, a su izquierda se encuentra el pozo de los deseos, pero está en obras y totalmente tapado con lo que no le vemos y no le pedimos nada. Parece ser que esta estatua, una obra de 1888, apareció en 1983 en un pequeño pueblo irlandés donde se encontraba descuidada y olvidada desde que la quitaron de la fachada del Parlamento irlandés en 1947, y tal cual antes llegaron los presos después llegó la mismísima Reina. 


El mercado cerró a finales de la Primera Guerra Mundial y en los años cincuenta estuvo a punto de ser demolido para construir un centro comercial y un aparcamiento subterráneo, pero afortunadamente los planes se pararon y en su lugar se destinaron 75 millones de AU$ para restaurarle a principios de la década de 1980, abriendo de nuevo como centro comercial. ¿No hubiera sido un sacrilegio tirarle para construir un moderno centro?



El edificio es una mezcla de estilos: renacentista, gótico, románico y Reina Ana. Impresiona pensar que aquí hubo una vez un mercado de ¡fruta y verdura!. Pierre Cardin lo definió como “el centro comercial más bello del mundo”. 



En su interior aparte de la arquitectura sorprendente, de las amplias galerías, el suelo reluciente, las escaleras y barandillas de hierro forjado, las vidrieras, hay dos relojes. El más valorado es el Royal Clock, obra de Neil Glasser de 1982, sobre el que se encuentra el castillo de Balmoral, que pende de la cúpula central. En él se cuenta la historia de los monarcas ingleses, con actos como la Carta Magna o la decapitación de Carlos I. 


El otro es el Great Australian Clock, con escenas de la historia de Australia, como la llegada en barco de la First Fleet (o eso es lo que creemos).


La estructura y sobre todo el techo, con su estructura de hierro y cristal, me recuerda al del St Stephen's Shopping Center de Dublín. 


Este es el de Dublín, que luce más por la iluminación navideña.



Una visita ineludible, y no solo por necesidad, son los baños, que se conservan en estilo victoriano. Ya entrar por sus puertas parece que vamos a tomar el té en lugar de actos más humildes y menos prosaicos. 
El de las damas es amplio, luminoso, limpio, con una gran zona de tocador (ay que grandes juegos de palabras)…con el suelo original. 


El de los caballeros (que por supuesto yo no conocí) es pulcro, tan pulcro que los hombres tienen intimidad en su desahogo.


Bajando por George St, la primera vía pública de Australia, que en sus orígenes estaba embarrada y llena de chozas hasta que tras la fiebre del oro las tiendas y los bancos ocuparon la zona, se localiza el Sydney Town Hall (483 George St).


Fue levantado sobre el Old Sydney Burial Ground, el cementerio que se utilizó en la ciudad entre 1793 y 1820, perteneciente a la cercana St Andrews Cathedral (esto de construir sobre cementerios nunca presagia nada bueno en las películas...Poltergeist). Se construyó en piedra arenisca en 1874, en un estilo victoriano y destacando en su fachada la torre del reloj, tanto de día como de noche.


Preguntamos al vigilante si podemos entrar, porque parecía que no, pero nos contesta muy amablemente que adelante, sólo a la parte baja, ya que hay más habitaciones interesantes tanto en el piso inferior como en el superior. 

Entramos en el llamado vestíbulo, que no es lo que su nombre castellano indica, sino una gran sala ricamente decorada, con vidrieras en la cúpula (ocho figuras representando la Justicia, la Prudencia, la Industria, la Moderación, la Paz, la Libertad y la Abundancia –me falta una- y los cuatro elementos de la naturaleza –aire, agua, fuego y tierra) y una impresionante lámpara de araña. 


Desde una puerta entreabierta, guiados por el sonido que salía de ella, vemos el Centennial Hall, considerado un tesoro de los halls australianos que han sobrevivido; el sonido procedía de un órgano, el Gran Órgano, descrito como el más fino construido por un organista británico, con más de 8.500 tubos. Pero no entramos para no molestar. Esta sala está preparada para un evento, ya que se alquila (a bolsillos pudientes imagino). 


Al lado del Town Hall se encuentra la mencionada St Andrew’s Cathedral (esquina George St y Bathurst St), la catedral más antigua de Australia (¡aja!, ahora es la catedral la que detenta el título de más antigua, como nos ocurrió con la iglesia de Garrison Church…esto tiene un poco de truco, porque ¿las catedrales no son iglesias?). Su diseño es de aspecto gótico, inspirada en el York Minster de Gran Bretaña (a esta no tenemos el placer de conocerla...todavía). A su interior no pudimos acceder en ninguna ocasión, bien se celebraba misa, bien un funeral o un encuentro ecuménico. 


Desde Bathurst St en dirección a Hyde Park se llega a Elizabeth St, subiendo por ella se halla la Great Synagogue, visitable los martes y jueves en tour guiado. Los judíos llegaron a Sydney con la First Fleet pero los servicios religiosos no comenzaron hasta 1820. 


En Castlereagh St un edificio llama nuestra atención, más por su primitivo uso -masónico-, supongo, que por su arquitectura, aunque esta también es destacable. 


Esta calle es un hervidero de tiendas, de los nombres conocidos y precios no demasiado asequibles: Chanel, Prada, Louis Vuitton, Bulgari, Gucci…el centro comercial David Jones, la vida en shopping. 

En la esquina de Castlereagh St con King St, subiendo por la primera, a nuestra derecha queda el primer rascacielos de la ciudad, Culwulla Chambers (67 Castlereagh St), que se terminó de construir en 1913 y mantuvo su posición de edificio más alto hasta 1962, cuando se construyó la Sydney Tower (AMP Tower). 

Lo más característico a nuestros ojos no es su altura, ni su llamativo color burdeos en la fachada, es su curiosa forma rodeando un edificio bajo en la esquina, en el que en su piso a la calle se halla la tienda de Louis Vuitton. 



Frente al rascacielos del pasado, el rascacielos del presente, el edificio octogonal MLC Centre, que tiene entrada por aquí aunque su dirección exacta es Martin Place. Tiene una altura de 228 m, y en sus plantas inferiores acoge un centro comercial. Su entrada incita a entrar, que es de lo que se trata en centros comerciales, con una gran sombrilla acristalada.


Hacia nuestra derecha, por King St, y coronando la parte superior de Hyde Park, St James Church, edificio construido como Palacio de Justicia en 1819 por los reclusos, en estilo georgiano, que el arquitecto Francis Greenway (recordar que él también era un recluso) tuvo que convertir en 1820 en iglesia cuando se abandonaron los planes de construir una catedral en George St. 


En la actualidad parte es la sede del Tribunal de Justicia, pero la iglesia sigue en funcionamiento, con un interior muy sencillo. 


Hacia la izquierda, igualmente por King St pero con entrada por George St, la más pequeña  y coqueta galería comercial de Strand Arcade. Fue construida en 1891 por John B. Spencer y Charles E.Fairfax, inspirada en la igualmente encantadora Burlington Arcade de Londres, siendo la mejor galería comercial del Sydney victoriano. Fue remodelada en 1969 y tuvo que ser reconstruida en 1978 tras un incendio.


Los cristales del techo fueron tintados para que los fotógrafos tuvieran mejor luz. Originalmente poseía un sistema especial de gas y electricidad, con candelabros, cada uno de los cuales tenía 50 salidas de gas y 50 faroles (para haberlo visto), y también poseía ascensores de elevación hidráulica.

Preciosa es poco para definirla, QVB es grande, es majestuosa, es impresionante, pero esta pequeñita llena mucho más, por lo menos a nosotros y nuestros ojos. 


Comparemos las dos arcades, Burlington en Londres (que como la de Dublín también la encontramos decorada de Navidad) y Strand en Sydney, que no es que sean iguales pero tienen su parecido, un callejón cubierto con mucha elegancia en ellos: suelos, tiendas, techos, maderas…