25 de enero de 2012

Australia - Melbourne - Chinatown - State Library - Old Magistrate's Court



Cóctel (Fuego, China, libros, una armadura, ciencia y justicia)

Desde los Fitzroy Gardens caminamos por Albert St donde nos siguen sorprendiendo y gustando los edificios, en este caso el de la Victorian Arts Society, en estilo lombardo, algo parecido a St Michael's on Collins o St Michael's Uniting Church. 


En Albert St esquina Gisbert St un mosaico en la pared de un edificio llama nuestra atención, aparte de por su grandeza por su composición y colorido, por lo que nos acercamos por si hay alguna explicación sobre el mismo.


Es el mural La leyenda del Fuego, obra terminada en 1982 por Harold Freeman tras año y medio de trabajo, consta de más de un millón de piezas y se encuentra instalada sobre la pared exterior del cuartel general de bomberos de la ciudad, donde también hay un museo en su interior. 


Desde Albert St tomamos Nicholson St para volver a salir a Spring St, a la altura de Parliament House, porque justo enfrente se hallan dos columnas al comienzo de Little Bourke St que marcan el inicio de Chinatown, por la que antes no entramos para intentar conocer más de la zona sin desviarnos demasiado.


Los inmigrantes chinos comenzaron a llegar en 1818, cubriendo la mano de obra barata  de los presos que ya no llegaban a las nuevas colonias, empezando a llegar en masa a mediados del siglo XIX en busca de oro y muchos de los europeos, ya residentes, se mostraron hostiles con ellos, provocando una situación de racismo y violencia. 

La política del gobierno del estado de Victoria intentó frenar la inmigración china con una serie de medidas: se les cobraba un impuesto de 10 libras y se impuso una restricción en el número de pasajeros que podían transportar los barcos, pero los chinos fueron listos, se saltaron las normas desembarcando en Australia Meridional, donde no tenían que pagar impuestos, y fueron valientes y decididos, ya que incluso caminaban 800 km a pie para llegar a los yacimientos de oro. 

La comunidad china de Melbourne estaba muy bien organizada y era autosuficiente, creó negocios tradicionales asiáticos, como pequeñas huertas, lavanderías y tiendas de fabricación de muebles, y por ello sus productos debían estar señalados con la frase “fabricado por mano de obra china” (si esto se hiciera ahora no darían abasto). 

La calle Little Bourke es estrecha, haciendo honor a su apelativo Little,  y en ella hay antiguos almacenes reconvertidos a empresas o tiendas o restaurantes y está cruzada por pequeñas calles o callejones. 

En su cruce con Exhibition St se encuentra Her Majesty’s Theatre, inaugurado en 1886 con el nombre de Princesa Alexandra por la esposa del futuro rey Eduardo VII y renombrado en 1900 en honor a la Reina Victoria, pero en 1925 se cambió a His Majesty’s Theatre por el rey Jorge V, nombre que mantiene hasta 1953 cuando asciende al trono Isabel II y vuelve al “her”. Ahora toca esperar al nuevo rey para volver a cambiar el pronombre posesivo. 


Más adelante en la calle aparece el arco que anuncia la existencia del Museum of Chinese Australian History (22 Cohel Place). Merecería la pena entrar solo por ver el Millennium Dragon, el más grande dragón (decorativo) del mundo, que pesa 218 kg, mide 3 m y serpentea por las calles durante el Año Nuevo Chino pero no tenemos tanto tiempo nosotros y mejor sería verlo en plena actuación. Creo que desde el 2003 hay otro nuevo dragón, más pesado, de 1.050 kg,  y más largo, que necesita para sujetar la cabeza solamente a seis personas. 


Continuamos por Little Bourke St con sus detalles, ya sean arquitectónicos o decorativos.



Cada vez que Little Bourke St se cruza con una calle perpendicular hay un arco de salida y un arco de entrada, en la foto el del cruce con Russell St. 


Es curioso ver los edificios clásicos luciendo sus letreros en caracteres chinos, aunque ya nos hemos acostumbrado, porque la comunidad china extiende sus tentáculos a las ciudades en las que desembarca con facilidad asombrosa, y Madrid es una de ellas.


Hemos recorrido Little Bourke St desde su inicio en Spring St hasta el último arco en Swanston St, son las calles que demarcan Chinatown aunque eso no quiere decir que más allá no allá barrio chino sino que entre estas calles comenzó su existencia. 

Curioso también es este fotomatón al estilo asiático por completo (chino, japonés coreano…estas cosas les gustan mucho), en el que te decoras con purpurina, estrellas y te haces una foto pop-star


Giramos a la derecha por Swanston St, al fondo un edificio con forma cónica, el que ahora he encontrado aunque con dificultad y allí no sabía ni su nombre ni su utilidad, el edificio de la Central Station, que también tiene un centro comercial, aparte de mantener en su interior edificios antiguos de ladrillo (todo visto por internet, que hasta aquí no llegamos y fue una pena no hacerlo por lo que he podido ver). 


En Swanston St se encuentra la State Library, construida en 1854 por Joseph Reed, con una fachada de columnas corintias. Entre sus fondos, aparte de los libros, cuenta con millones de mapas, fotografías y otras publicaciones. 


Hay varias razones para entrar en este lugar, la primera es para ver La Trobe Reading Room, una sala de lectura octogonal con bóveda que fue añadida en 1913. 


Aparte de luminosa (nos lo imaginamos porque el día no acompaña con su luz) por su cúpula con claraboya, bonita y tranquila, un detalle curioso de esta sala son los balcones que se asoman a ella, en los que hay instaladas estanterías con libros, pero no se puede acceder a ellos, sus puertas están cerradas (ya os podéis imaginar que busqué las puertas para intentar salir a ellos pero al no ver gente pululando entre sus estantes ya era síntoma que no sería posible). 



La otra razón para visitar la biblioteca es que en sus salas, alrededor de la bonita sala de lectura, hay exposiciones de diversa índole y naturaleza, la que a nosotros nos interesa es la dedicada a Ned Kelly, donde se expone su famosa armadura y su rifle. Esta armadura es un precursor de los futuros chaleco antibalas, con la diferencia que ésta pesaba 44 kg. Ned y su banda de bushrangers (algo así como bandoleros), que también llevaban armadura,  tuvieron un enfrentamiento violento el 28 de junio en Glenrowan, pueblo del estado de Victoria, alrededor del que ejercieron principalmente sus actividades delictivas (o justicieros al estilo de Robin Hood, depende de quién lo narre), en el que todos murieron y Kelly fue capturado al salir del hotel donde los tenían sitiados, salió con su armadura y aguantó el tiroteo. De Kelly volveremos a hablar en breve y desgranaremos más su historia. 


Música para acompañar a Ned Kelly, con Slim Dusty

Continuamos por Swanston St y giramos a la derecha por La Trobe St, donde se encuentra el edificio de la RMIT University (Royal Melbourne Institute of Technology), cuya fachada principal, entre psicodélica y entrada a un museo del terror (no salió la foto), da a Swanston St. El lateral que da a La Trobe St está a punto de ser devorado por un blandiblu.

 
A continuación otro edificio que también pertenece a la RMIT University, aunque ya no tiene ese toque tan futurista en el exterior, o por lo menos en esta fachada. 


Junto a él se encuentra el antiguo juzgado de Melbourne, Old Magistrate’s Court, en la esquina de La Trobe St y Russell St, llamado también City Court, que ocupó estas dependencias hasta 1995. El edificio fue construido en 1911 en estilo románico, con gabletes, torretas y arcos y originalmente contenía tres juzgados y varias oficinas alrededor de un vestíbulo octogonal de dos pisos (lástima la puerta cerrada y no poder echar una rápida visual). 


El edificio me recuerda, salvando como siempre las distancias y quizás en este caso una gran distancia arquitectónica a la Royal Courts of Justice de Londres, aunque este edificio más se asemeja a una iglesia o catedral que a unos juzgados.


Esta zona era conocida por el barrio policial, porque el juzgado se encontraba frente a la antigua comisaría (el edificio de ladrillos con una gran antena sobre él que se ve al fondo en la fotografía), construido en estilo art dèco de los años cuarenta y que cerró en 1994. Tanto el juzgado como la comisaría se encontraban al lado de la cárcel. 


23 de enero de 2012

Australia - Melbourne - Fitzroy Gardens - Captain's Cook Cottage


¡A sus órdenes mi capitán!

Por la parte de atrás de St Patrick's Cathedral salimos al cruce de Lansdowne St con Albert St, donde se encuentra otro conjunto de casas victorianas, Burlington Arcade, construidas en 1867, pero nuestro destino se encuentra en la esquina opuesta, los Fitzroy Gardens, que reciben el nombre de Sir Charles Fitzroy, gobernador de Nueva Gales del Sur y gobernador general de las colonias australianas. 


Los jardines fueron diseñados por La Trobe Bateman en 1848, diseño que fue revisado posteriormente por James Sinclair con senderos serpenteantes, un barranco de helechos, parterres, avenidas de eucaliptos y plataneros y sobre todo con la Avenue of Elms, un corredor de olmos que tienen más de 130 años, de los pocos que se salvaron de la epidemia mundial del olmo holandés (para ser honesta no creo que esta sea la avenida ni que esto sean olmos, pero si alguien los identifica me vendría muy bien). 


En la esquina noroeste de los jardines se encuentra el People’s Path, un camino circular pavimentado con 10.000 piezas de cerámica talladas individualmente. 


Al decir individualmente se quiere decir por personas anónimas, a título individual, cada una con el mensaje que haya querido expresar, ya sea de amor, paz mundial, ecologismo, vida, esperanza, fe, símbolos identificables o no…Fueron realizados en 1978 durante el Festival de Artesanía de Victoria. 

Bonito, divertido y altamente emocional este People’s Path.


Al suroeste de los jardines se encuentra el Conservatory, que en su estilo arquitectónico copia el estilo de las misiones españolas. Se inauguró el 13 de marzo de 1930. 


En el interior hay música floral, al año se celebran cinco exposiciones diferentes.




A nosotros nos toca una sinfonía de cinerarias y ciclámenes.





El edificio del conservatorio tiene dos puertas, con lo que salimos por la contraria por la que entramos, donde se encuentra la fuente de Diana y sus perros. 



Hasta la caseta de los jardineros es bonita en este parque. 


No muy lejos del Conservatory se encuentra nuestro principal destino de este jardín aparte del propio jardín claro, la Captain’s Cook’s Cottage, donde las señoritas que la atienden están vestidas de época, cosa que también pueden hacer los visitantes para hacerse una foto con los trajes que están a nuestra disposición. 


El Capitán en persona nos recibe; dicen que en tamaño natural, de 1,91 m de altura (sin el pedestal of course). 


Se trata de la casa de los padres del capitán, que fue trasladada desde la aldea de Great Ayton, en el condado de Yorkshire, y fue montada en 1934 en el parque con ocasión del centenario de Melbourne, aunque es algo extraño porque Cook nunca pasó por la zona donde se asienta la ciudad. 

La casa llegó a la ciudad gracias al empresario  Sir Russell Grimwade, que se enteró que la casa estaba en venta en 1933, la compró y la hizo trasladar. En su honor hay una placa colocada a los pies de la verja. 

La casa está rodeada por un seto espinoso, ya que eran muy apreciados en Europa en el siglo XVIII, las hojas jóvenes que salían en primavera se utilizaban para ensalada, las flores para aromatizar el brandy, la fruta para confeccionar jaleas y la madera para calentarse y cocinar (un multiusos completo el arbusto). 

En el lateral de la entrada a la casa hay un juego, que ni pertenecía al capitán ni a la familia por supuesto, pero que da una idea de a lo que podía jugar el capitán cuando era pequeño, y no tenía nada que ver con los barcos. 


La puerta de entrada no es muy grande, parece casi como si fuera de la casita de chocolate, sobre ella se pueden leer las letras “JGC” y el año 1755; se piensa que fueron grabados por el padre del capitán: las iniciales de su nombre y su esposa (James y Grace) y el año en que se terminó la construcción de la casa. 

Otros detalles a tener en cuenta son el limpia suelas de pedernal a la entrada (muy útil, sobre todo teniendo en cuenta la época y el día de lluvia que estamos teniendo) y una piedra, que esto sí que sorprende, o por lo menos a nosotros, era una piedra que se utilizaba para ayudar a montar a caballo. 


Una vez limpias nuestras botas entramos en la casa, conociendo primero la cocina, que era el corazón (caliente) del hogar. 

Al fondo, detrás de la mesa se ve un palo terminado en dos puntas, son las velas cónicas, eran unas cañas que se bañaban en grasa de animal derretida para luego encenderlas, como una alternativa más económica a las velas de cera de abeja, y no daban tanta luz como éstas. 

En el aparador de la izquierda se ve un cubo con un palo dentro, servía para hacer mantequilla, tras una hora de batir enérgicamente a buen ritmo; como se aprovechaba todo, el suero que quedaba después de conseguir la crema se bebía y era muy consumido durante el siglo XVIII (en tiempos de escasez la imaginación y el buen uso al poder, en algo podríamos comenzar a aprender de los tiempos pasados). 


La chimenea era abierta, muy comunes en las granjas inglesas pero extremadamente peligrosas, de hecho era una de las causas de mayor muerte de mujeres en el siglo XVIII. 

En el mueble del fondo a la izquierda se ve un instrumento redondo, es un asador de castañas. El castaño era conocido como el árbol del pan, ya que las castañas poseen un alto contenido de almidón y se utilizaban tanto asadas como hervidas como secas, y también para elaborar harina y mantequilla. 


Al lado de la cocina un pequeño dormitorio, se supone que de la criada por el tamaño (pero ni no confirmo ni lo desmiento). 


Hay una pequeña escalera que al frente conduce a otro pequeño dormitorio.


A la derecha se encuentra el dormitorio principal, que en el folleto viene definido como el dormitorio de la familia, y no es de extrañar que durmieran todos en la misma habitación por aquello de tener una de ellas caliente, tanto por el calor de las chimeneas como por el humano…aunque en verano…

Los colchones se rellenaban de paja, plumas de pato e incluso crines de caballo y se extendían sobre un marco con cuerdas entrecruzadas; con el tiempo, la cuerda se combaba y alargaba, por lo que había que apretarla regularmente, de aquí viene un dicho inglés, “Good night, sleep tight!”, es decir, “Buenas noches, duerme apretado”. 

Sobre la cama el calentador con brasas que también es conocido en nuestro país, yo nunca lo llegué a ver o no lo recuerdo en casa de mis abuelos pero sí los he visto en casa de amigos o en la casa del pueblo de mis suegros. 


Salimos al jardín, en la parte trasera de la casa.Las hierbas que se cultivaban se usaban para curar indisposiciones y lesiones, desde el mal aliento a la influenza y los huesos rotos. En el siglo XVIII la mayoría de las personas tenían buenos conocimientos sobre las hierbas comunes y sus usos medicinales y culinarios. También era normal cultivar hortalizas, frutas y flores, criar gallinas y cerdos. 


El capitán Cook evitó el escorbuto entre su tripulación con la hierba del escorbuto y otros productos vegetales como el chucrut. 


Al fondo del jardín hay dos elementos, uno divertido, uno de esos paneles con fotografías para poner la cabeza y hacerse la propia sin necesidad de ponerse los vestidos a la entrada de la casa. 


El otro elemento es el caz, un canal estrecho (según el folleto que tomamos a la entrada pero que no lo es tanto) que iba desde un río a la represa de un molino; cuando se necesitaba se abría una compuerta y el agua manaba a lo largo del caz. La familia seguramente tenía un retrete cerca de este caz, en alguna pequeña cabaña o construcción, y llegar allí por las noches o en invierno tenía que ser misión imposible, con lo que llegamos al orinal que vemos en los dormitorios. 


Tras esta divertida y a la par interesante visita pasamos por la tienda de souvenirs, de donde salimos con una bolsa en la que entre otros artículos hay un mapa de los viajes del capitán Cook. Lo que nos espera en el exterior es una fuerte lluvia, pero esperar a que escampe haciendo turismo no tiene mucho sentido a no ser que el agua te llegue a las rodillas, así que continuamos la exploración del parque. 

Al lado de la casa se halla un pequeño estanque con una pequeña escultura en bronce, Boy on the turtle, fuente que ha tenido una vida azarosa, con traslados de ubicación y un robo en 1977, apareciendo dos años y medio más tarde afortunadamente. 


Al estanque no le falta su puente (donde hay una capitana en potencia).


Llegamos hasta la Sinclair’s Cottage, una casa que fue construida entre los primeros edificios de Fitzroy Gardens, utilizada por los cuidadores y jardineros hasta 1990. Recibe el nombre de James Sinclair, jefe de jardineros durante las décadas de 1860 y 1870. 


Continuamos el paseo por el parque y entramos por un camino que luego se convierte más en barrizal por la lluvia que no está dando tregua durante la mañana. 


Emprendemos el camino a la salida y nos saltamos por muy poco la representación en cemento y escala pequeña de la Villa Tudor, una villa en estilo Tudor, pero no vimos el cartel que indicara el camino y con la que estaba cayendo no apetecía mucho caminar y dar vueltas, y eso que está situada en el centro y tuvimos que pasar justo al lado. 

Esta es la foto de la página web de los jardines. 


 Fuente: Fitzroygardens.com http://www.fitzroygardens.com

Llegamos hasta el estanque y la Dolphin Fountain


En el estanque hay un delfín, el resto del nombre de la fuente se encuentran fuera del agua, en compañía de cangrejos, estrellas de mar, pulpos, patitos...


Salimos de los jardines por el camino del centro a Albert St donde encontramos la última fuente de las vimos, River God Fountain.


Ha resultado un paseo interesante y bonito a pesar de la lluvia, no siempre el agua es negativa, en ocasiones saca bucolismo de los lugares, aunque este jardín con algo de sol tiene que resultar un buen lugar para pasear, leer, sentir, relajarse o no...

Hoy termino esta entrega con una canción In Memorian porque la terminé de redactar y publicar en un foro en el que participo en unos días de  inmesa tristeza pero con inmenso AMOR, que hace que la tristeza permanezca pero se diluya a su modo. Hay letras que son del último viaje, que estoy segura que es el primer viaje de otra forma.