19 de diciembre de 2011

Australia - Parque Nacional de Kakadu - Ubirr (1)


Un menú ilustrado 

De nuevo un viaje por carretera, aunque ahora ya estamos en el parque nacional, con lo que la distancia a recorrer no es tanta como la de ayer desde Darwin, a pesar de la gran extensión del parque. Y de nuevo los termiteros gigantes nos acompañan durante el camino, este país se podría quedar sin madera si salen todas las hormigas…

Nuestra primera visita es a Ubirr, un abrigo rocoso con pinturas aborígenes que son diferentes de las que ya hemos visto en Nourlangie Rock, hay nuevas historias, nuevos seres que nos acercan más al Tiempo de los Sueños. 


Por un lado se encuentra la figura de Mabuyu, con sus armas de pesca y caza, que cuenta una historia de aviso contra el robo. Mabuyu había ido de pesca y cuando volvía con su captura colgando de una cuerda, alguien la cortó y se la robó. Esperó que llegara la noche, a que los ladrones comieran y que se resguardaran en una cueva cerca del río East Alligator, entonces bloqueó la entrada de la cueva con una roca enorme. Los ladrones habían sido castigados con la muerte al no poder salir…Esta historia en principio trata del buen comportamiento pero lo de la muerte como castigo no me parece muy buen comportamiento, el encerramiento sí, tal y como si fuera una cárcel, pero la condena a muerte por robo me parece excesivo. 


La edad del arte rupestre solo puede ser estimado, sus temas ofrecen una pista de la misma por sus dibujos medioambientales. Por encima de Mabuyu hay figuras de animales, una tortuga de cuello largo y peces, muy comunes durante el desarrollo de las planicies inundadas hace 2.000 años, por lo que se supone que estas pinturas tienen al menos esta edad. 



Se continúa el camino para llegar a otra pared con más pinturas. Por un lado se encuentra el dibujo de un Thylacine, un lobo o tigre de Tasmania, que se han extinguido de toda Australia, habitando en la isla de Tasmania hasta el siglo XX, pero que de Kakadu desaparecieron hace miles de años. Tenía rayas en su espalda, era muy agresivo en la caza, era carnívoro y lo que es más curioso es que era un marsupial, por eso también se le conoce como lobo marsupial, y se alimentaba de sus primos canguros y wallabíes. Las rayas que se intuyen al final del dibujo es lo que le hace asemejarse más al thylacine que al dingo. 



Al lado más dibujos de animales, donde se ve perfectamente un canguro, la imagen pequeña a la izquierda y si no dicen que es aborigen se podría tomar por el dibujo de un niño. A la derecha un animal grande del que no decían su nombre, pero por el pico supongo tiene que ser algún ave, en este caso grande o dibujado muy grande, relacionado con las aves (yo no veo al emú en este caso).


A continuación se hallan las pinturas de lo que llaman un “menú ilustrado”. Una gran pared con muchos dibujos, principalmente de animales acuáticos de las planicies inundadas, en el estilo conocido como “rayos X”, y no hace falta explicar la razón de este nombre. Si un cazador se sentía orgulloso de sus capturas lo pintaba en la pared, con ello se representaba el espíritu del animal que ayudaría en las cazas futuras. 


Algunos de los animales se pueden identificar gracias al panel explicativo, que con Tim no nos enteramos de nada, aunque cierto es que lo importante no es tanto reconocer los peces por su nombre sino ver cómo algunos están dibujados con muchos detalles y otros son más tipo bocetos. 

 
Contando lo cola de la izquierda como pez, el número 4 es un catfish, ga’le-gali, aunque queda algo desfigurado por la imponente presencia del pez desconocido de la derecha. 


Un barramundi, ganbarra’gardi, el más grande a la derecha. 


En la parte de abajo supuestamente un canguro, aunque si no lo dicen pensaría hasta en un pequeño dinosaurio. 


Un goanna, bu’djudu, en la izquierda tras el pez que se ve tan bien se intuye una cola hacia arriba, ahí está el lagarto. 


Una tortuga, barndjal, cuya grasa es considerada como una delicia y por eso se la resalta con tono ocre. 


Llamativas son las dos manos dibujados en la parte superior, pero no había explicación sobre ellas, si son sólo la firma del pintor-pescador o tienen algún significado especial.


Ahora toca mirar hacia arriba, las figuras que se ven los aborígenes creen que fueron pintadas por los espíritus Mimi, espíritus relacionados con la brujería. Los espíritus son tan altos y delgados que pueden pintar en los lugares más difíciles de acceder, para ellos es fácil: bajan las rocas, las pintan y luego las vuelven a colocar en su sitio. Además, son invisibles para la mayoría de las personas, pero enseñaron a algunos aborígenes a pintar sus dibujos. 


Hay más dibujos, pero de los que no tengo la explicación, no recuerdo si es que no había panel explicativo o porque nos tuvimos que marchar de la zona siguiendo a Tim. 



Continuaremos en Ubirr, que todavía hay más. 

17 de diciembre de 2011

Australia - Parque Nacional de Kakadu - Warradjan Aboriginal Cultural Centre - Gagudju Crocodile Holiday Inn


Una buena cena aunque peculiar

Terminado el paseo por Yellow Water visitamos el Warradjan Aboriginal Cultural Centre, donde ya sabéis nada de fotos en su interior, en el que nuevamente desgranan sus creencias con fotografías y paneles. Lo único que se puede fotografiar es un panel-escultura con las seis estaciones del año que existen para los aborígenes en Kakadu a la entrada del centro. 


Esta noche no volveremos a Darwin, demasiado camino para volver ahora allí y volver mañana de nuevo a Kakadu, por eso solo llevamos una maleta de mano. Hoy dormiremos en el Gagudju Crocodile Holiday Inn, cuya característica más especial es la forma del hotel, como podéis ver en la fotografía inferior. Nos sorprende el aspecto de motel y nos sorprende aún más la comodidad de la habitación, que en decoración no se diferencia de la del hotel de la misma cadena en el que nos alojamos en Darwin, pero esta tiene una mesa con dos sillones donde descansar, leer, desayunar… En recepción nos entregan un mapa del hotel y del pueblo de Jabiru, porque esta localidad es un pueblo desperdigado con más hoteles y servicios. 


Está bien preparado para resarcirse del calor tropical y húmedo, con algo más de humedad pero refrescante en una no muy grande piscina. 


En el momento de registrarnos un empleado nos pregunta si cenaremos en el restaurante del hotel, y como aquí no hay nada más pues va a ser que sí, en el Escarpment Restaurant. Se puede cenar de buffet, que parece muy bien surtido, o a la carta, opción esta que decidimos, no pensamos en una gran cena, después del madrugón soñamos con la cama y dormir. 


Compartimos un plato de alimentos del país, que está francamente rico: brochetas de gambas (de lo más normales y descongeladas), brochetas de canguro (riquísimo, este no era viejo seguro), cocodrilo rebozado (riquísimo, muy sabroso), barramundi rebozado (fish sin chips bueno) y una ensalada de salmón; un plato recomendable. 


Para mi marido un entrecot o similar, donde lo sorprendente es el acompañamiento para ser de noche, ¡unas judías!, de las típicas que se ven en los desayunos ingleses y en los platos ingleses de acompañamiento en general. 


Para mí un pequeño costillar de cordero, pero no es un lechal sino que es bastante más mayor, y como lo han dejado algo crudo tiene demasiado sabor para mi gusto y paladar. También lleva una especie de pisto para acompañar, les gusta demasiado salsear los alimentos y a mí cada vez más me gustan las salsas aparte para mojar y remojar si se quiere, aunque en este caso era necesario. 


Acompañamos la cena con dos copas de vino, nuevamente un fiasco, no hay manera de dar con alguno bueno y eso que llevamos ya unos cuantos, pero ninguna memorable ni para memorizar. 
 
Hoy recuperamos fuerzas con postres, lo de mi marido parece un merengue, no lo recuerdo sinceramente, porque yo estaba concentrada con mi similar a un brownie de chocolate. 



No es alta cocina pero para estar donde estamos nos sorprendió mucho, sobre todo teniendo en cuenta los altos y bajos gastronómicos que hemos tenido en el país. 

Para terminar la noche, en el mismo espacio del restaurante se encuentra la zona de copas, como no podía ser de otra manera con un nombre acorde al lugar y al entorno. 


Nosotros nos vamos a dormir, yo estoy que me caigo de cansacio y sueño por los pasillos, intentamos hacer una reserva temprana para cenar pero fuimos de los últimos en llegar de las excursiones y solo pudimos ir casi al último turno de cena, así que pasamos de los crock-tails y nos vamos a soñar con los cocodrilos. 



14 de diciembre de 2011

Australia - Parque Nacional de Kakadu - Yellow Water


Gabbala yid –juge gure an-gabo (Navegando en la billabong) 

Tras la visita a Nourlangie Rock y la comida por la tarde toca un crucero por la billabong de Yellow Water, cuyo nombre aborigen es Ngurrungurrudjba. Nuestra embarcación nos está esperando. 


Las indicaciones antes de embarcar son claras. 

 
Comenzamos la navegación por la billabong.


Nuestra barca es conducida por una mujer, que al tiempo es nuestra guía (en inglés, of course) y una gran oteadora de animales, es asombrosa la vista que tiene, que no solo será por la costumbre de ella y de los animales, sino que tiene vista de halcón. La barca la conduce también con una facilidad pasmosa, adelante, atrás, movimientos rápidos para llegar a tiempo a los animales por si deciden irse a otro lugar. 

Nuestro primer animal en esta billagong es un cormorán, un Little Pied Cormoran.


Algo más adelante aparece una gran colonia de patos, pero no encuentro su especie en particular en el folleto de animales del país (ya he comentado que mi relación con los animales y plantas no es la mejor y parece que me empeño en demostrarlo). 


Nosotros aparte de estas lindes aves lo que queremos es ver a los cocodrilos, y allí está, nuestro primer cocodrilo, no es muy grande pero impresiona verlo camuflado en la orilla, lo que hace más difícil divisarle si no fuera por la agudeza visual de nuestra conductora. 


Pero impresiona aún más la convivencia tan cercana de patos y cocodrilo, ¿habrá comido ya? ¿no le gustarán los patos? ¿ó esta clase de patos? ¿los patos saben lo cerca que están del peligro?


Otro cocodrilo o duerme con la boca abierta o está preparado para un buen bocado. 


El paisaje es calmo, recuerda algo al Mekong, aunque con más vida animal en sus aguas y en sus orillas y menos vida humana. 


Continuamos con la visión de aves, que esta billabong parece un paraíso para ellas. Tengo dudas, pero creo recordar y por la forma pudiera ser, que es un Forest Kingfisher; la duda es que este ave suele tener plumaje azul y en la fotografía se ve marrón, aunque puede ser un efecto producido por la luz de la propia fotografía.


Una pareja de águilas, éstas sí que son fáciles de reconocer hasta para mí…creo. Después de estar posando un largo rato luego nos deleitaron con su vuelo. 


Aves zancudas que tampoco encuentro su especie con seguridad, que nos asombra como andan sobre los nenúfares delicadamente y que provocan ternura entre los pasajeros cuando vemos cómo los pequeños siguen a su madre.



También se nos presenta la elegante garza blanca o Great Egret.


El Black-necked Stork o Jabirú, que aterriza algo patoso en los humedales, como si sufriera turbulencias y no hay ninguna. 



Otra ave que no consigo identificar, pensé en la cucaburra pero no me cuadra, oteando las posibilidades en el agua. 


Otro lindo pato, de nuevo sin familia conocida de especie. 


En medio de esta placidez asusta el suave movimiento con el que los depredadores se mueven en el agua, muy sigilosos, no se les oye, y su mirada tampoco da tranquilidad. 


En la orilla los cocodrilos se camuflan como si fueran un tronco más. 


Muy cerca de nuestra embarcación aparece un cocodrilo pero cuando nota el motor y el movimiento se sumerge. 



Otro Kingfisher, en esta ocasión lo identifico como un Rainbow-bee eater, de alegre colorido. 



Entre tanto animal no nos olvidamos del precioso paisaje a nuestro alrededor.



Pero ellos, siempre ellos, están allí. 


Este cocodrilo parece que ya ha comido porque tiene la boca bien cerrada…o es que no quiere que le entren las moscas. 


Y también ellas, las aves que habitan tranquilamente el paraje. Otra ave zancuda, en esta ocasión, un brolga.


A la billabong es muy común ir a pescar, y si es en familia mejor, aunque la postura del niño en esta agua infestada de cocodrilos no sé yo si es la mejor ante cualquier imprevisto por muy acostumbrados que estén los australianos a esta billabong y a los cocodrilos. 
 
 
Se termina nuestro bonito e increíble paseo por Yellow Water, una billabong que nos ha encantado conocer. 


Fin del documental.