26 de mayo de 2014

Chile - Pirque (Santiago) - Restaurante La Vaquita Echá



La Vaquitá Echá y los turistas apurados

Después de la visita a la bodega Concha y Toro, en teoría todavía tenemos tiempo para comer, este es uno de esos detalles que no dejamos atados por si acaso el horario era demasiado justo, pero como Luis considera que hay tiempo suficiente nos lleva a un restaurante cerca de la bodega, en la localidad de Pirque, que es utilizado precisamente por los grupos de turistas que pasan por ella, La Vaquita Echá.


 


El día es tan bueno que podemos comer en la terraza exterior. En un guiño al valle del Maipo, a sus viñedos y a sus bodegas, en algunas de las mesas las sillas son barriles de vino acondicionados como sillones, ¡una buena idea!




Luis nos acompaña durante la comida, con lo que podemos seguir manteniendo las interesantes, amenas e instructivas conversaciones con él, descubriendo que es un gourmet del vino, confesándonos que él nunca hubiera elegido la visita a la bodega Concha y Toro, que por productos hubieran estado otras mejores, a lo que le respondemos que era una cuestión histórica, que para otra ocasión nos gustaría realizar un tour vitivinícola más extenso e intenso por la región, para lo que esperamos contar con él, si llega el caso de volver a Santiago, y a Chile. 


Como en el restaurante elaboran su propia cerveza artesanal , en lugar de pedir vino pedimos de esta bebida, pero no me di cuenta del tamaño de las botellas, que son de medio litro, sí, una pinta, pero yo no quería beber mucho para que la espera en el aeropuerto y el viaje no fueran a resultar pesados, con lo que al final bebí más de lo que quería. 


Pedimos una cerveza Kölner Lager y una Doppelbock Lager Fuerte, por aquello de probar diferentes sabores, estando las dos buenas y alcohólicas. 





Para compartir pedimos un pastel de choclo, no nos podíamos marchar de Chile sin probarlo, y casi por un pelo lo hacemos, así que aprovechamos la ocasión y menos mal que lo hicimos, porque resultó estar delicioso. Está compuesto principalmente de un relleno de carne picada (allí lo llaman pino de carne) que se sofríe y luego se cubre con la pasta de maíz (choclo) para gratinarlo; por si os animáis a hacerlo, esta es la receta, donde además encontraréis otros platos chilenos.




De plato principal una parrillada de ternera, no recuerdo el tipo de corte, pero nuevamente nos volvimos a poner las botas. La carne iba acompañada de una cama de patatas enteras asadas, que untadas con la salsa pebre estaban buenísimas. 




De postre me despido de Chile con un Dulce Patria, ya que me gustó en el restaurante Boulevard Lavad, y mientras disfrutaba de él ya Luis estaba poniéndose de los nervios, el tiempo había corrido demasiado deprisa y a él, y por supuesto a nosotros, no le gustaría llegar tarde al aeropuerto, con lo que todo fue muy rápido y ni siquiera hay foto. 


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