26 de septiembre de 2014

Canadá - Montréal - Rue Saint Jacques



Montréal neoyorkino

Nuevo día, nuevos planes, la ciudad nueva la hemos paseado y conocido en gran parte, así que toca ir hacia el Vieux Montréal, a la ciudad antigua, para ello tomamos el metro en Place des Arts



Vemos un divertido cartel, que creo que hasta a Elizabeth le haría gracia. 




Bajamos en la estación de metro de Square Victoria para llegar hasta la Rue Saint Jacques, que sigue durante todo su recorrido el trazado original de 1670. En este primer tramo de calle está flanqueada por el WTC (Centre de Commerce Mondial)


La calle fue como la Wall Street de Canadá hasta bien entrado el siglo XX, y en ella los bancos y las compañías de seguros competían no sólo en los mercados, también lo hacían en la arquitectura, construyendo edificios de ocho o diez plantas, alturas inverosímiles para la época, y en ellos se reflejaba la ambición de los barones de las finanzas de Montréal, mayoritariamente británicos y en especial escoceses, haciendo alarde de prosperidad con decoraciones talladas en piedra y esculturas en sus fachadas y en sus imponentes vestíbulos. 


Una curiosidad que me tendrá pendiente a partir de esta visita de la gran pantalla, en mi pequeña pantalla de casa, es que Rue Saint Jacques se utiliza en la grabación de películas para recrear New York, nuestra añorada y querida New York. 


Frente al WTC se alza el Hotel Ottawa, edificio construido en 1845 y que está siendo reconvertido (o por lo menos hay planes anunciadores de ello) en apartamentos; y la cercanía con New York la encontramos nuevamente con el anuncio sobre la fachada del edificio de detrás.



Un dato importante a tener en cuenta para aquellos curiosos es que todos (o casi todos) los edificios de Vieux Montréal están catalogados, con lo que todos tienen nombre y fecha aproximada de construcción, así que se puede pasear por la ciudad vieja con gran conocimiento, pero que no sería muy natural hacerlo en este blog, además de no tener fotografías de todos, así que intentaré ceñirme a los más significativos o que nos han llamado la atención.

Vieux Montréal, antiguamente defendido por una doble fila de murallas, contiene la mayor colección de edificios históricos de todo Norteamérica. A mediados del siglo XX entró en declive, pero en la década de 1980 volvió a renacer y sus casas fueron transformadas en tiendas, restaurantes y boutiques (con gran fortuna y acierto para la ciudad, los ciudadanos y los visitantes).



Junto a la fachada del Nordhemeir Building, que forma parte del WTC, se encuentra el Hotel St James, que fue la sede del Merchants Bank, antes Commercial Bank, construido en 1873. En 1929, al comienzo de la Gran Depresión, y sin haber sido tocado todavía por esta crisis mundial, se fusionó con el Banque de Montréal, y el edificio se vendió a una empresa de valores, para acabar terminando convertido en un magnífico hotel. 




Frente al hotel y al WTC, el edificio de la Banque Royal (Royal Bank), que fue el edificio más alto del Imperio Británico. 




Sobre la puerta de entrada, en una ostentosidad dorada, el escudo de Gran Bretaña, con el león y el unicornio.





Como se puede acceder a su vestíbulo es lo que hacemos, descubriendo parte de su magnífico interior, elegante y sobrio. Eso sí el paso a las ventanillas está cerrado, que en el edificio se sigue trabajando, aunque durante nuestra visita no en esta parte.






A continuación de este edificio se halla el de la Molson Bank, que parece más una mansión que la sede de un banco, siendo su diseño arquitectónico influenciado por el estilo francés del Segundo Imperio. La banca, propiedad de Harry Markland Molson, pasajero fallecido en el hundimiento del Titanic, que asistía a la Cathédrale Christ Church como feligrés, se fusionó con el Banque de Montréal en 1925. 



Este tramode la calle finaliza con el edificio actualmente ocupado por el hotel de homónimo nombre, L’Hotel, que alojaba a la Banque d’Espargne de la City que en 1987 cambió su nombre a Banque Laurentienne du Canada. 




En el exterior ondean las banderas de Canadá y de Québec, pero llaman la atención dos esculturas, una de Botero, Hombre a caballo, y un LOVE, como la que se encuentra en New York -fotografiada hasta el infinito- y que también hemos visto en algún barco de cruceros, obra de Robert Indiana. Ya sé, algunos se han fijado en el coche rojo, un impresionante Ferrari.



Frente al edificio de la Molson Bank se alza el edificio de la Canada Life Insurance, compañía fundada en 1847, que fue construido en 1895 y que fue el primer edificio de Montréal, y posiblemente de Canadá, que disponía de una estructura de acero. 




A su lado, el edificio del Canadian Imperial Bank of Commerce (CIBC), construido en 1909, destacando en su fachada de entrada la imponente columnata corintia. Desde 1909 a 1939 alojó las oficinas de la White Star Line, compañía que vendía los billetes para viajar en el Titanic




Destaca la bandera estadounidense ondeando entre sus columnas, y llama la atención el cartel en la puerta de entrada, que no sabemos la razón de ser. 





El edificio está en proceso de rehabilitación, pero aun así entramos a curiosear un poco, lo justo para no molestar y no ser llamados al orden; pero no vimos cartel anunciador de su futura utilización. 





En la cornisa se pueden ver las figuras de la diosa Victoria en forma de mascarones, un símbolo del comercio. 




A continuación del L’Hotel, tras pasar la Rue Saint Jean, los edificios de London and Lancashire Life Insurance y The Guardian, decorados profusamente con esculturas en sus fachadas, en estilo Belle Époque. El primero se ha transformado en un bloque de apartamentos. 





Más adelante, en la acera de enfrente, el Dominion Express Building, con escudos tallados en piedra en su fachada, obra del escultor judío-húngaro Leopold Weisz, que estaba en rehabilitación por lo que se encontraba tapado. 


Cerrando este tramo de la calle por su lado derecho (según caminamos desde el WTC), con fachada y entrada por la Place d'Armes, se encuentra la torre del National Bank of Canada, construida en 1967, con una altura de 133 m. 




Frente a la Place d'Armes, el imponente edificio con cúpula del Banque de Montréal, con aspecto de templo romano. El banco fue creado en 1817, por lo que es el banco más antiguo de Canadá y de la Norteamérica británica, siendo construido el edificio en 1847. 





De la fachada, aparte de todo su apariencia, destaca el decorado frontón con un grupo escultórico aludiendo a la historia del país. 




En 1905 el edificio fue ampliado y se renovó el interior con una decoración ostentosa; el vestíbulo está repleto de mármol, lámparas doradas, arañas de cristal, una estatua… solo es accesible hasta la zona de ventanillas, donde como el banco está en funcionamiento no es posible pasar. Parece un vestíbulo de hotel de cinco estrellas más que un banco.





A continuación la calle Côte de la Place d’Armes, desde donde se obtiene la mejor vista de las pagodas en el tejado del Hotel Holiday Inn de Chinatown




El otro lado de la Place d'Armes que da a Rue Saint Jacques está ocupado por el primer rascacielos de la ciudad, el edificio de la New York Life Insurance (volveremos a la plaza para conocerla mejor y explicar sobre sus edificios de forma algo más extensa). 




A continuación de la Côte de la Place d’Armes y frente al edificio del New York Life Insurance surgen tres edificios, el primero correspondía a la Scottish Life Insurance, que posteriormente fue utilizado por la Banque National y que hoy está ocupado por el Hotel Place d’Armes




El segundo edificio alojaba la sede del Banque du Peuple, construido en 1873, donde destacan los dragones alados custodiando su entrada; y el tercero es el Alexander Cross Building.





También hay carteles que abogan por el silencio en la calle, de una manera muy simpática y cinéfila. 



Finalmente, en la esquina de Rue Saint Jacques con Boulevard Saint Laurent, se alza el edificio La Presse, sede durante más de cien años del periódico francófono más grande de América del Norte. 




La calle termina frente a la fachada lateral del nuevo Palais de Justice


Pasear por Rue Saint Jacques es hacerlo por el esplendor financiero de Montréal, y se puede hacer con conocimiento del nombre de todos sus edificios o sencillamente disfrutar de su variopinta arquitectura llena de detalles; de lo que no hay duda es que no deja indiferente y que acerca a un Montréal imperial y poderoso.

24 de septiembre de 2014

Canadá - Montréal - 1501 McGill College - Bell Media Tower/Place Montréal Trust - Centre Eaton - Tour KPMG - BNP/Laurentian Bank - Tour L'Industrielle - 1000 Sherbrooke Ouest Bulding - Tour Scotia - Université McGill - Musée McCord



Iluminados e instruidos

Desde Place Ville Marie salimos a la Avenue McGill College, una calle que se dirige hacia el norte, hacia Mount Royal y la Université McGill, siendo esta avenida una mezcla de centro financiero y comercial. 




A nuestra derecha el esbelto edificio de 1501 McGill College, construido en 1992, con 158 m de altura. Hasta el momento nuestra visión de este edificio siempre había sido parcial, de su curioso remate en forma piramidal y por fin podemos ver su torre completa, que presenta "pliegues" como si fueran doblando sus lados para acabar formando la pirámide. 







Frente a él se alza la mencionada Bell Media Tower o Place Montréal Trust, con 134 m de altura, que fue construido en 1988, y que aloja en su parte de menor altura un centro comercial, conectado a la ciudad subterránea. Curiosamente no tenemos fotos del edificio completas ni en solitario pero sí tenemos de su reflejo en la cercana BNP/Laurentian Bank Tower, que ciertamente hasta queda más bonito. 





Entramos al centro comercial a curiosear, y también para refrescarnos tanto con líquido como con aire acondicionado. En su interior destaca el atrio de cinco pisos, en el que hay instalada una fuente que supuestamente lanza el agua a 30 m de altura, pero a mí me parece exagerado, aunque cierto es que el agua no estaba siendo lanzada con potencia.

En el atrio se coloca un gran árbol de Navidad, con lo que con él y las luces decorativas tiene que presentar un bonito aspecto.  


























Frente a la Bell Media Tower y junto al 1501 McGill College hay otro centro comercial, el Centre Eaton, que por supuesto también está conectado a la ciudad subterránea




Lo que nos vuelve a mostrar el centro no son sus tiendas, sino la pasión por la luz en la arquitectura que se ve en la ciudad; luz y agua son dos elementos siempre presentes, y es que cuando se pasan seis meses sino en la oscuridad con días con poca luz y con temperaturas bajo cero, es un valor importante. 




Desde el atrio del centro se tiene una visión particular del edificio Place Ville Marie, por lo que, aparte de la fuente, que no nos ha impresionado, encontramos una razón más para visitarle. 



Desde el cruce de Rue McGill con Boulevard de Maisonneuve se obtiene una visión más completa de la Tour KPMG, que nos ha parece que ha cambiado su tonalidad con el atardecer, aunque también podría ser que la luz y la distancia nos distorsionaran su color.  




En Rue McGill College se encuentra el bonito edificio acristalado azul de la BNP/Laurentian Bank, con sus ángulos que parecen curvas por la fragilidad y suavidad con los que se perciben. Fue construido en 1981.




A la entrada del edificio la sorprendente, blanca-cremosa y luminosa escultura del británico Raymond Mason, La multitud iluminada





La escultura es totalmente atrayente, no sólo por su luminosidad, sino principalmente por las figuras que la componen. La razón de esta escultura: una multitud se ha reunido frente a una luz, provocada por un fuego, un hecho, una ideología; esta luz proyecta sombras y se desplaza a la parte posterior, lo que provoca alegría, alboroto, desorden, miedo, irritación, enfermedad, violencia, asesinato y muerte, mostrando la fragilidad del ser humano; así es como fluyen las emociones del hombre a través del espacio. Resulta desconcertante verla y leer su intención aún más. 
 




Frente al edificio de la BNP La Tour L’Industrielle




Estamos muy cerca del hotel pero tiramos de las pocas fuerzas que nos quedan para girar por la Rue Sherbrooke Ouest en busca de dos edificios más, así esta zona quedará completa (como siempre quedan lagunas, pero el recorrido ha sido muy completo y mejor de lo que me esperaba al comenzar por la mañana) y en la esquina de ambas calles nos topamos con una escultura muy estudiantil: un joven con un portátil sentado en un banco. 




El edificio de 1000 Sherbrooke Ouest fue construido en 1974 con 128 m de altura. A su lado, por detrás, la Tour Scotia, construido en 1990, también de 128 m de altura. 



Encaminamos nuestros pasos al hotel, ya es hora de descansar nuestros cuerpos y sobre todo los pies, pero antes hacemos una visita a la Université McGill, ya que nos pilla de camino. 




La universidad es la más antigua de Canadá, fundada en 1821 en unos terrenos donados por el peletero (¡claro, el comercio de pieles tan lucrativo!) de origen escocés James McGill, cuya estatua se encuentra en el campus verde (parece realmente que se le fuera a volar el sombrero). 




La universidad es famosa por sus facultades de Medicina e Ingeniería, y entre sus alumnos cuenta con seis Premios Nobel, dos Primeros Ministros de Canadá y ¡William Shatner!, el actor que encarnó al capitán Kirk en la saga de Star Trek (el cine nos persigue inexorablemente).


La estructura más antigua de la universidad es el edificio Arts Building, que data de 1839, aunque ha sido bastante modificado, manteniendo su cúpula, la que nos produce la sensación de observatorio. 




Los edificios de la universidad son de estilo neogótico en su mayoría. 



Curioso nos resulta el lugar para aparcar las bicis, creo que hasta el momento no lo hemos visto en vertical en ninguna ciudad. 




Dicen que el edificio más bonito del campus es el Redpath Museum of Natural History, uno de los museos más antiguos de Canadá. El museo contiene una de las colecciones más excéntricas, con fósiles, arte africano, momias egipcias, monedas romanas y una cabeza reducida. 




En el exterior del museo hay un jardín geológico, realizado con las donaciones de los alumnos de 2005 y de los Amigos del Museo (ya que no entramos por voluntad nos ofrecen una pequeña muestra). 

 
Desde la Universidad se tienen vistas del campus, que supongo colapsado en época estudiantil, y de la ciudad. 



Emprendemos el camino hacia el hotel por Rue Sherbrooke, donde se encuentra el Musée McCord, un homenaje al coleccionista (y abogado) David McCord, que compraba todo lo que tuviera que ver con la vida en Canadá, desde libros a fotografías, joyas, muebles, ropa, documentos, pinturas, juguetes, cerámica…En 1919 donó su colección a la Universidad McGill para que las expusiera en un museo. 


El mapa del último paseo del primer día en la ciudad, que nos ha ido sorprendiendo y gustando calle a calle, rincón a rincón, edificio tras edificio.