21 de octubre de 2015

Boston - North End - Copp's Hill Burying Ground - Copp's Hill Terrace


Los muertos tienen buenas vistas

Dejamos atrás Old North Church y caminamos por Hull St, donde hay una entrada al Copp's Hill Burying Ground -¡sí, otro cementerio!-, fundado en 1659 con el nombre de Windmill Hill por el molino de grano que había en esta pequeña colina, recibiendo el nombre de Copps cuando el granjero (y/o zapatero) William Copp y su familia se asentaron aquí.

 
Durante la ocupación británica, el ejército coloco aquí su artillería, y durante la Guerra de Independencia dispararon cañones contra el destacamento rebelde situado en Charlestown, al otro lado del río Charles. 

En el cementerio hay paneles con explicaciones sobre su historia, no faltando el mapa en el que se señalan las lápidas de personajes importantes de Boston y su historia. 


En la lápida del capitán Daniel Malcolm hay unos agujeros, que la leyenda atribuye que fueron realizados con disparos, ya que con ellos se recuerda su petición de ser enterrado en una tumba de piedra a tres metros de profundidad, para descansar fuera del alcance de los británicos, y estos disparos, profanando la tumba, fueron realizados por soldados ingleses que utilizaron el cementerio y sus lápidas como campo de prácticas de tiro.

 
En el cementerio también yace Robert Newman, el sacristán de Old North Church que colgó los faroles de alerta en ayuda de Paul Revere y su famosa cabalgata nocturna. 

 
Un obelisco marca la tumba de Prince Hall, veterano afroamericano de la Guerra de Independencia y activista político, orador y luchador por la libertad de los esclavos, así como por el derecho a la educación de los niños afroamericanos. 

  
Otros afroamericanos también están enterrados aquí, en la base de la colina, en tumbas sin nombre -posiblemente fueron removidas sus lápidas o se deterioraron con el tiempo al ser de madera-. Muchos de ellos vivían en la primera comunidad de afroamericanos libres de Boston, en el barrio llamado New Guinea, dentro de North End.  

Otros nombres y hombres conocidos durante nuestros paseos por la ciudad yacen aquí, como Shem Drowne, fabricante de la veleta con forma de saltamontes que corona la torre de Faneuil Hall, pero no buscamos su tumba, y seguro que pasamos junto a ella. 



Tampoco buscamos la de Edmund Hatt, constructor del USS Constitution, el buque de guerra más antiguo a flote en el mundo, botado en 1797, que posee un casco de madera y que fue uno de los seis buques encargados por George Washington para proteger los intereses marítimos de Estados Unidos de los piratas que navegaban por el Mediterráneo. 



Por supuesto no faltan las calaveras "sonrientes" adornando las lápidas, el triunfo de la muerte irónica sobre la vida.


Salimos del cementerio por la puerta de Charter St. 







Frente al cementerio, en esta calle Charter St, está Copp's Hill Terrace, con vistas hacia Charlestown, pero los árboles nos impiden tener una buena y completa visión, o no tuvimos paciencia para encontrar el punto justo de visionado perfecto, ya que no fue lo que esperábamos ver. 


Al fondo se divisa Mystic River Bridge -¡gran película la de Mystic River!, deberíamos habernos acercado hasta aquí solo por ella-, cuyo nombre original es Maurice J.Tobin Memorial Bridge, construido en 1950. 


Bajamos de Copp's Hill Terrace a Commercial St. 


Desde Commercial St y junto a los muelles de Boston nos parece que se tienen mejores vistas de Charlestown, donde en sus muelles está atracado el mencionado USS Constitution, que como barco de guerra histórico es visitable. El buque está incluido en el circuito del Freedom Trail, y nuestra intención era haber llegado a la localidad y al barco, pero el fiasco del vuelo de Toronto a Boston nos hizo cambiar los planes (eran muchos, quizás demasiados para el tiempo disponible, pero siempre es mejor tener varios planes en cartera e ir cumpliendo la mayor parte). Cada 4 de julio el barco navega por el puerto, y debe ser un privilegio y un espectáculo verle, así como a la gente disfrutando del día y del barco (me imagino vítores, gritos, alegría, fuegos artificiales... una auténtica fiesta). 


En Charlestow también hay un museo dedicado al USS Constitution (creo que se trata de la casita de color gris situada detrás de la rojiza en la fotografía). 


El astillero de Charlestown fue uno de los primeros de Estados Unidos, y en él se han construido y reparado cientos de barcos, muchos de ellos destructores utilizados en la Segunda Guerra Mundial. Un destructor, construido en California, ha terminado aquí sus días de gloria como barco de exhibición y como modelo (al fondo asoma su número, 793; os estoy poniendo a prueba la visión). 


Continuamos paseando junto al río, y hacia detrás quedan dos puentes. En el medio, Charlestown Bridge, un puente de hierro que data de 1899 y que sigue el trazado del Freedom Trail, del que se mantenido su estructura porque la calzada es claramente nueva y ancha. En segundo término, más grande y actual, Leonard P.Zakim Bunker Hill Bridge, que habíamos visto al entrar en Little Italy desde Blackstone Block.


19 de octubre de 2015

Boston - North End - Clough House - Old North Church


One if by land, two if by sea

Paul Revere Mall termina en Unity St por un extremo, y frente al coqueto paseo se alza Clough House, una casa construida en 1712 por Ebenezer Clough, uno de los Hijos de la Libertad que participó en la Boston Tea Party. Ebenezer era albañil, y participó en la construcción de la cercana Old North Church, así como en una hilera de casas de ladrillo en esta calle, de las que se conserva solo la suya,  que se salvó de la demolición por el mal estado en el que se encontraba tras una recolecta de fondos en 1962. La estructura de la casa es típica de la arquitectura colonial. 


En la planta baja, y supongo que como parte del mantenimiento del edificio además de negocio, se ha instalado la Captain’s Jackson Historic Chocolate Shop, donde comprar chocolate en diferentes variedades –en mi caso con té-, pero donde además hay una exhibición por personal vestido al uso colonial, de cómo se realizaba el amargo y dulce manjar, que te daban a probar para así incitarte más a la compra. 


También hay una recreación de una imprenta, la empresa Edes y Gill, que lleva en funcionamiento 250 años. 



Lo que se imprime como demostración no podía ser otra cosa que la noticia en el periódico de la Declaración de Independencia del 4 de julio de 1776. 



Junto a Clough House hay una entrada al recinto de Old North Church, un patio en el que a la derecha se encuentra el Washington Memorial Garden, un jardín donde se han colgado las chapas identificativas de los soldados caídos en las guerras de Irak y Afganistán; un lugar que impresiona más allá de las consideraciones sobre la guerra. 


Frente al memorial un jardín que nos parece algo descuidado (posiblemente el ser época estival no favorece mucho), 18th Century Garden, localizado junto a la Clough House, aunque no hay constancias fehacientes de que la casa hubiera tenido en alguna ocasión jardín. En teoría hay arbustos y plantas del siglo XVIII pero no vimos carteles que los señalaran. 


Más elevado se encuentra el aledaño St Francis Assisi Garden, desarrollado en la década de 1970 para recordar la presencia italiana en el barrio. Este jardín formaba parte de la capilla de San Francisco de Asís, capilla que en la actualidad es utilizada como tienda de regalos y de compra de tickets para visitar la torre y la cripta de Old North Church. Más que un jardín es un patio, con la estatua de San Francisco presidiendo y decorando. 



De jardín en jardín salimos a Salem St para finalmente visitar Old North Church, el edificio religioso más antiguo que se conserva en Boston, construida en estilo georgiano en 1723, que está inspirada en las iglesia realizadas por Christopher Wren en Londres, y más concretamente en la de St Andrew’s by the Wardrobe. 


La iglesia se hizo célebre el 18 de abril de 1775 cuando su sacristán, Robert Newman, ayudó a Paul Revere la noche de su cabalgata, colgando en el campanario dos faroles para alertar a los patriotas de Charlestown (localidad al otro lado del río) del avance de las tropas británicas hacia Lexington y Concorde para combatir a las tropas independentistas. La señal era, one if by sea, two if by land –un farol si es por mar, dos faroles si es por tierra-, y es ahora cuando comprendo el nombre de un restaurante en NY –tal cual, one if by sea, two if by land- que siempre me ha llamado la atención, y al que le tengo ganas. 


El interior, blanco luminoso como ya estamos acostumbrados, con los bancos separados en cuadrículas, donde en los duros días de invierno se podían colocar braseros de carbón o ladrillos calientes. Los candelabros son los originales de la construcción. 





Desde el púlpito, el presidente Gerald Ford pronunció un discurso durante la celebración del bicentenario de la iglesia, el 28 de abril de 1975. 


En la tienda de regalos alojada en la capilla de San Francisco de Asís adquirimos los tickets para visitar la torre y la cripta, en el último tour del día y por los pelos. Seremos los únicos, y lo haremos en compañía de un voluntario entregado, con ganas de hacerse entender en inglés y chapurreando español cuando puede. Desde aquí le damos las gracias por su esfuerzo.

Comenzamos la visita por la torre, el campanario más alto de Boston, que no hacemos por las vistas de la ciudad como siempre es lo lógico y normal, sino por la participación activa de este elemento en la Guerra de Independencia. La torre original fue destruida por una tormenta en 1804, siendo reemplazada por otra diseñada por Charles Bulfinch, que fue nuevamente derribada por el huracán Carol el 31 de agosto de 1954; la actual utiliza elementos de ambas torres, y mide 53 m de altura.

Subimos a la torre, primero por un tramo más amplio, y allí están los dos faroles, testigos mudos pero luminosos de lo que estaría por venir, aunque no son los faroles originales, uno de ellos está en un museo en Concord y el otro no se sabe fehacientemente donde se encuentra. 


El segundo tramo de escaleras es más estrecho. 





 


















Accedemos a la zona donde están las cuerdas de las campanas, que no las campanas, que están más arriba. Hay ocho campanas, que además son de las más antiguas del país, realizadas en 1745, y donde realmente se colgaron los faroles históricos. Se puede sentir como hay gente que disfruta con el oficio de campanero, porque se siente la presencia humana, con partituras o algo parecido, con fotografías, con objetos… como no hay una demostración en vivo del sonido de las campanas, el guía nos pone un video para que al menos las escuchemos. 




Después de subir toca bajar, y ahora bajamos a la cripta. 


En la cripta existe una zona moderna donde todavía se siguen guardando urnas con cenizas. Pero a los morbosos visitantes lo que les gusta ver es la cripta antigua, que no es una cripta al uso, con ataúdes y tumbas, sino que en las paredes se encuentran las lápidas, y además hay que tener cuidado con el sistema de calefacción si no quieres darte un buen golpe. Hay 37 tumbas datadas entre 1732 y 1860, con aproximadamente 1.100 cuerpos, incluyendo al primer rector de la iglesia y a los soldados muertos en la batalla de Bunker Hill




Junto a la entrada a la cripta hay otro jardín, The Third Lantern Garden, que al igual que el de San Francisco es más un patio con plantas que un jardín. Su nombre es significativo, el tercer farol, haciendo referencia al farol que llevo en su visita a la iglesia Gerald Ford. 


Farol que cuelga de una de las paredes. 


Desde este jardín se entra al último jardín que hay en el recinto de la iglesia, Washington Memorial Garden, realizado en honor a George Washington por haber conducido a los patriotas a la Libertad y la Independencia. Es el más jardín de todos, concebido para meditar, y creo que un buen lugar para ello. En cierta medida me recuerda a los jardines secretos de Amsterdam, a los jardines de los hofjes o casas de beneficencia. 


La historia, la fe y el paisajismo unidos en un mismo lugar.