21 de marzo de 2018

Myanmar - Yangón - Sinagoga Moseah Yeshua - Surti Sunni Jamae - Mogul Shiah Jaamay - Cholia Jame

Convivencia de religiones

Después de nuestra visita a los templos chinos Guang Dong Kwan Yin Temple y Kheng Hock Kheong Temple continuamos nuestro paseo por la zona y volvemos a callejear y aprovechamos para mirar las escaleras de las casas, cuya su estrechez e inclinación no nos parecen nada seguras. 



En 26th St está la sinagoga Moseah Yeshua, fundada hace más de un siglo por judíos sefardíes, construida entre 1893 y 1896 para sustituir la anterior de madera de 1854, pero durante el ciclón Nargis de 2008 sufrió graves daños. En Myanmar hasta mediados del siglo XX vivían unos 2.500 judíos, y en la actualidad quedan poco menos de 50, unas ocho familias, entre los que se encuentran los Samuels, que se encargan de la conservación de esta sinagoga. No sé si estaba cerrada por restauración o porque hemos llegado tarde a la visita (en teoría es de 9 a 12 h y es casi la 13 h), y nos hubiera gustado entrar tanto por ella como por poder acceder al cementerio con más de 700 tumbas (si, tenemos una fijación con estos lugares). 



Frente a la sinagoga, en Mahabandoola St, destacan varios edificios. Por un lado uno del que desconocemos su uso pasado y actual, pero que arquitectónicamente nos llamó la atención. 


A continuación se alza el monasterio Maha Theindawgyi, que destaca por la torre tipo palmera al frente del edificio. 


Nuestro paseo continúa por Mahabandoola St pero echando siempre un vistazo a las calles perpendiculares y a su comercio. 



Entramos por 28th St porque unas torres minaretes llaman nuestra atención, en teoría correspondían a una mezquita que teníamos registrada pero en realidad se trata de otra, Surti Sunni Jamae, construida en 1860. 


La entrada principal se encuentra en la calle Shwe Bon Thar -estaba cerrada pero no sé si por horario o desuso-; destaca en la fachada la torre de la entrada y la torre minarete.



En 28th Street, junto a la mezquita hay un edificio en cuyos balcones está labrada la estrella de David, el símbolo judío. 


Volvemos a Mahabandoola St para girar ahora por 29th St, donde se encuentra la mezquita Mogul Shiah Jaamay (está claro que la grafia es de libre albedrío, aunque supongo que Jamae y Jaamay es lo mismo, la mezquita de los viernes, como aprendimos en Uzbekistán, aunque allí era Juma). 


La entrada y el minarete se encuentran en 30th St, esto sí que es callejear de verdad, pero resulta muy entretenido. 



La puerta está abierta, pero yo no llevo pañuelo para taparme la cabeza y los hombros, por lo que decido no entrar respetando las costumbres y evitando una reprimenda, pero si lo hace mi pareja. 


Volvamos a 29th St, porque junto a esta fachada de la mezquita hay un edificio curioso, con una pareja de leones en la fachada; parece que se trata de un antiguo templo del jainismo, una religión muy antigua de la India, con pocos adeptos en el mundo, y que en Yangón llegó a contar con 10.000 fieles, que emigraron tras la llegada de los militares al poder. Su símbolo es la palma de una mano extendida al frente y sus principios básicos son la no violencia y no causar daño (dos buenos principios sin lugar a dudas). 



Salimos a Mahanbandoola St y en la esquina con Bo Soon Pat Street vemos la última mezquita del día, Cholia Jame (otra variación escrita).


La hora de comer se ha hecho tardía, pero tampoco hemos visto ningún lugar que nos apetecería demasiado, y de los puestos de la calle, a pesar de que algunos tienen buena presencia, no nos fiamos demasiado (sobre todo con estos estómagos occidentales). 



Salimos a la rotonda de Sule Paya y tomamos un taxi, finalmente volveremos al hotel para comer, y así asearnos un poco, que la lluvia y el barro han calado y ensuciado nuestros pies, sandalias y pantalones. Desde el taxi vemos el colorido templo hindú de Sri Kaali


En una mañana hemos paseado por iglesias católicas o anglicanas, templos chinos, templos o monasterios budistas, sinagogas, mezquitas y templos hindús, incluso hemos conocido el jainismo, por lo que en esta ciudad se ha convivido religiosamente y en paz (parece que se mantiene, por lo menos a primera vista), con respeto hacia la fe de todas las comunidades; posiblemente esto sea más fácil en las ciudades más turísticas y abiertas al exterior, porque desgraciadamente las noticias actuales de otras partes del país no muestran esta convivencia y respeto, sobre todo en relación a los musulmanes rohingya de Arakan, exiliados forzosamente por el ejército birmano a Bangladesh.

19 de marzo de 2018

Myanmar - Yangón - Guang Dong Kwan Yin Temple - Kheng Hock Keong Temple

Templos chinos

Después de pasear por algunas calles del antiguo Chinatown terminamos saliendo a Mahabandoola Street, donde entre las calles Latha y 20 se encuentra Guang Dong Kwan Yin Temple (que también recibe el nombre de Guanyin Gumiao Temple), templo taoísta establecido hace casi 200 años por la comunidad cantonesa, construyéndose alrededor de 1824 y reconstruido tras un incendio sufrido en 1868. 


Si ya la decoración del tejado nos ha transportado a nuestro paso por Vietnam y sus templos chinos, el interior nos termina de convencer rápidamente. 



Detalles de su decoración e imágenes, que siempre resulta de gran fineza, a pesar de la profusión de artículos, decoración y dorados; además el olor a incienso no es todavía atroz para las pituitarias. 





Dispuestos a terminar de recorrer esta zona lejana, desde Mahabandoola Street vamos hacia el sur hasta Strand St, encontrando nuevos rincones en los que fijarnos, casas que con una mano de pintura resultarían espectaculares. 


En Strand Street (entre Sinn O Dat St y 18th St) se encuentra Kheng Hock Keong Temple, el mayor templo chino de la ciudad, con unos cien años de antigüedad. La teoría es que nuestro guía Myo nos tendría que traer aquí, pero dada su situación preferimos llegar nosotros por nuestra cuenta andando, sobre teniendo en cuenta el caos circulatorio del centro, y de Strand St en particular, un colapso de coches. 


En el tejado los típicos y coloridos dragones. 


En la entrada hay varias figuras (guardianes) y unas columnas decoradas con dragones y otros elementos. 





El interior mantiene el mismo patrón de sala cuadrada profusamente decorada con las mesas y altares con ofrendas, y con farolillos en el techo. 



Imágenes de algunos de los altares y de sus imágenes veneradas. 




Nos “colamos” en una sala lateral, primero pasé yo sola porque parecía que solo entraban mujeres, y es donde hay hornos para incinerar, que en ese momento quemaban papeles, que no sé si serían ofrendas. 


Salimos del templo y una fina lluvia está decidida a molestarnos durante el paseo, pero nosotros estamos decididos a continuarlo. 


16 de marzo de 2018

Myanmar - Yangón - Pegu Club - Chinatown

Bajo la lluvia

Día libre en Yangón, si es posible nos gusta tener un día a nuestra disposición para pasear por nuestra cuenta, y tras una noche de lluvia torrencial, la mañana continúa igual, así que desayunamos pero decidimos que de momento no vamos a salir, ni siquiera tomar un taxi para acercarnos a algún lugar, vamos a esperar a ver si eso de que llueve unas horas y luego para se hace realidad -bastantes horas si que ha estado lloviendo-, y si no ocurre, pues ya decidiremos otra cosa, chubasquero y taxi. 

En un momento que escampa salimos del hotel, aunque las nubes sobre nuestras cabezas no presagian un parón total, pero ya se ha hecho bastante tarde, con lo que hemos perdido buena parte de la mañana, en la que hemos recorrido el hotel y hemos sonreído mucho a los empleados, tanto como ellos a nosotros.

Cerca se encuentra el edificio abandonado del Pegu Club (Pyay Road), un antiguo club de caballeros y oficiales del ejército británico construido en 1882 en estilo colonial victoriano. En su momento estaba al mismo nivel que otros clubs similares establecidos en Kuala Lumpur o en Singapur. Aquí se creó un cocktail con su nombre, Pegu (una mezcla de ginebra y curaçao). Por supuesto, solo "los blancos" podían entrar en él. Dada su ubicación y las posibilidades, tras una profunda rehabilitación podría ser un buen lugar para un buen restaurante. Está rodeado de un alto muro, por lo que por un hueco metemos el móvil e intentamos tener una fotografía aunque no sea representativa ni buena, pero vemos (y podéis más o menor ver) que en arquitectura se asemeja bastante al hotel donde nos alojamos, Governor's Residence


Caminamos por algunas calles desiertas en las que se mezclan viviendas que parecen de alto standing (con verjas y seguridad), con otras más populares y algunas en bastante mal estado, pero habitadas. 


También aparecen casas o puestos de comida, ocupando parte de la acera de barro. Es complicado caminar. 


Cruzamos por la estación de trenes de Pyay Road, y vemos el recorrido del tren circular que atraviesa Yangón, que se ha convertido en una alternativa muy popular para hacer turismo, ya que desde una ventanilla se puede ver la vida de la ciudad en sus diferentes barrios y en el propio vagón. Lo tuve como opción en cuenta hasta el último momento, pero al final no pudo ser, aunque este día de lluvia hubiera sido bueno para ir a cubierto. 


Salimos a Bogyoke Aung San Road, calle por la que caminamos hasta llegar a la entrada principal del Yangon General Hospital, edificio construido en 1911, que presenta una bella fachada en un tono rojizo. 




En la zona hay escuelas universitarias, un nuevo hospital –que será más higiénico, más moderno, más cómodo pero que carecerá del encanto arquitectónico de este edificio- y también hay unos edificios dedicados a neumología, que por la vista producían más enfermedad que sanidad, ya que la humedad en ellos era patente, con el moho recubriendo parte de su fachada.

Continuamos caminando por Bogyoke Road y vemos la torre de Holy Trinity Cathedral, pero dejamos pasar su visita. 


También dejamos pendiente entrar en el mercado Bogyoke Aung San (la cúpula color crema a la izquierda), pero al menos nos quedamos con el saludo de la ciudad (cartel que fotografiaremos en multitud de ocasiones, ya que en coche o andando era un lugar de paso). 


Bajamos por Shwedagon Pagoda Road, donde en el cruce con Anawrahta Road hay un paso elevado, que decidimos utilizar, ya que será más fácil cruzar por aquí que por la calzada. Así tenemos una visión aérea del tráfico de la ciudad, sobre todo en esta zona céntrica. 




Ahora caminamos por Anawrahta Road en dirección oeste, con una vida comercial en sus tiendas y calle muy animada a pesar de la lluvia intermitente. 



Llevamos un destino en mente, pero en lugar de hacerlo de la forma rápida lo hacemos callejeando por las calles que en su día fueron Chinatown, donde en la actualidad muchas de sus tiendas son ocupadas por birmanos. Entramos por 24th St y nos topamos con la fachada del Sri Siddhi Vinayagar Temple, en el que no vimos una entrada activa. Chinatown se mezcla con Indian Town, pero no es la única mezcla, ya que veremos sinagogas y sobre todo mezquitas en esta zona de la ciudad. 


En las viviendas todavía se pueden ver restos de ese pasado chino, con los carteles en esta lengua y con las ventanas y contraventanas en madera. Es fácil imaginarse esas ventanas en vivos colores y una actividad comercial incesante en sus tiendas. 


Subimos y bajamos por calles paralelas entre Anawrahta Road y Mahabandoola Road, queríamos pasear por esas calles que habíamos visto desde el coche, en un caos de coches, de aceras inexistentes, de tiendas abarrotadas de artículos –donde compramos un paraguas porque el chubasquero era incómodo ante la lluvia improvisada que de vez en cuando hacía su aparición-, de antenas de televisión inundando el horizonte y de cables eléctricos. Asia en estado puro. 





No faltan los puestos de comida con sus pequeños taburetes de colores para los comensales.