7 de abril de 2017

EEUU - Las Vegas - South Las Vegas Boulevard (The Strip) - The Venetian - The Mirage - Treasure Island - Circus Circus



Había una vez un circo….!

En este paseo por The Strip pasamos de Roma -en el Caesars Palace- a Venecia, llegamos al complejo The Venetian, uno de los hoteles más grandes del mundo. Hay una gran plaza donde se pueden ver réplicas de la plaza de San Marcos, su Campanile, el Palacio del Dogo, y el Puente de Rialto, puente que por supuesto no está situado tan cerca. Si de repente alguien grita ¡acción! te lo crees, es un decorado de película, aunque para nosotros de terror de serie Z -quien conozca la belleza de Venecia no tendrá ninguna duda-.








Hasta la zona de entrada y salida de vehículos está decorada con pinturas en su techo -¡si Tintoretto pudiera gritar!- .



En el interior no falta la zona de compras, Grand Canal Shoppes. 





Por supuesto en este espectáculo sin medido no puede faltar su propio canal, a modo del Gran Canal, ¡con gondoleros!, pero de verdad ¿a alguien le gusta esto en serio?...pues por lo bien que se lo pasaban algunos en las góndolas, sí, sí y sí.






En el interior, de nuevo la plaza de San Marcos a escala pequeña y sin Campanile, con un techo decorado a modo de cielo inmaculado...solo faltan los angelitos.


Lo mejor, el escaparate de una pastelería, azúcar y chocolate para el body




Por un pasillo opulento llegamos a la no menos opulenta zona de recepción. 





Al lado de The Venetian. el hotel The Palazzo, por lo que no nos movemos de Italia. 





Enfrente, en primer lugar The Mirage, que en aquel momento ofrecía un espectáculo musical de The Beatles. 



Supuestamente en el exterior se realiza un espectáculo de un volcán en erupción, pero no preguntamos si continuaba en funcionamiento y su horario, por lo que si sigue vigente nos lo perdimos. 





En la zona de recepción hay un gran invernadero, con luz natural y abundante vegetación. 




En The Mirage se puede tomar el tram para moverse entre casinos, transporte gratuito. 




A continuación de The Mirage, Treasure Island




En el exterior hay un barco pirata, donde antes se realiza un espectáculo de ellos, aunque eran las piratas las que tenían protagonismo



Aprovechando el tirón marítimo, otro pequeño barco para un restaurante. 


Enfrente el complejo de Wynn-Encore, donde antes estaba el Desert Inn. 





La locura continúa, enfrente de este complejo hay una amplia extensión de terreno que está en obras, se construye un megacomplejo de nombre Resort World Las Vegas, que va a dejar en pañales a todo lo que se ha construido hasta el momento...la excentricidad al poder.


Mucho más arriba, cerrado y seguramente destinado a desaparecer, el mítico Riviera. 




En Las Vegas hasta el McDonalds te da la bienvenida. 




Y de un payaso a otro, llegamos al Circus Circus, cuyo interior, ya que fuimos capaces de entrar, era un auténtico despropósito, con familias y más niños que en ningún otro lugar, y no deja de ser otro casino, al que quieren conferir un ambiente más familiar. 





Enfrente el hotel casino SLS, con una cara conocida publicitando su local, José Andrés, con un buen jamón en mano... ¿premonición del futuro?, porque anda de pleitos con el mismísimo presidente de los USA.


5 de abril de 2017

EEUU - Las Vegas - South Las Vegas Boulevard (The Strip) - París-Las Vegas - Flamingo - Caesars Palace - Harrah's



La Roma Imperial americana

Vamos a continuar nuestra exploración por The Strip, ya que tiene mucho que ver, y siempre mejor de noche que de día, ya que a estas horas todos los gatos son pardos y el cartón piedra no se nota tanto. 



Nos situamos más o menos a la altura del Hotel Mandarin Oriental y caminaremos en dirección norte. Frente a nosotros un Harley Davidson Café, que no tienda, como la que se encontraba junto al mítico cartel de Welcome Las Vegas




El casino del Hotel Planet Hollywood, muy futurista en su fachada; el hotel y el casino ocupa el solar donde antes se situaba el Aladdin Hotel, que fue demolido en 2006. 




A continuación el Paris-Las Vegas, inaugurado en 1999 con la presencia de Catherine Deneuve y Charles Aznavour entre otras personalidades. Realmente resulta simpático con la torre Eiffel y el globo de Julio Verne, además de contar con reproducciones de la Ópera, el Arco del Triunfo y otros lugares significativos de la capital francesa. Las vistas que se tienen de él desde el Hotel Bellagio son bastante buenas, sobre todo desde los restaurantes con terrazas al lago. La torre mide la mitad que la original, y creo que también se puede subir, para tener unas buenas vistas de The Strip. Aunque nuestra intención fue entrar en él, al final por cansancio físico en general y visual en particular, lo dejamos pasar. 







Llegamos hasta el emblemático Flamingo, donde entre otros hoteles se grabó la película original de Ocean’s Eleven, de 1960. El hotel fue inaugurado por Bugsy Siegel en 1946, y un año después fue asesinado. 







En el interior destaca el espacio llamado Flamingo Wildlife Habitat, donde por supuesto hay flamencos, además de tortugas, pájaros y peces. 




Frente al Flamingo, el monumental complejo del Caesars Palace, construido en 1966. 




Nos armamos de valor y entramos en él. En la zona de recepción y por los aledaños no faltan esculturas y fuentes de factura romana, eso sí, decoradas de Navidad. 





Paseamos por el interior del hotel-casino y descubrimos la sala de fiestas Cleopatra’s Barge, instalada en una recreación de un barco egipcio. Pura locura es esto. 





Entramos en la zona comercial, Forum Shops, el esplendor de las tiendas entre columnas, estatuas y demás elementos decorativos, todo un exceso. 





Al ser un espacio cerrado, sin luz exterior, el techo está pintado a modo de trampantojo de cielo, con luces que van cambiando del amanecer al atardecer, ¿también harán un día de lluvia?





La zona de compras no es un pasillo únicamente, es un poco un cruce de pasillos y plazas, donde podemos encontrar algunas tiendas curiosas, como la de objetos de coleccionistas. 







El elemento que más llama la atención, sobre todo porque es la primera vez que lo vemos es una escalera mecánica de caracol, un derroche. 





Frente al Caesars Palace, el Harrah’s, del que se dice que tiene los mejores premios en las máquinas tragaperras, pero de las leyendas, y menos si son de juego, mejor no hacer mucho caso. 





En el interior una pareja de jugadores, de la que mejor no hacer ningún comentario, ella misma lo dice todo.